Serios problemas de atención
Extraordinario, he colgado los primeros 2 episodios del GustaPOD de acuerdo al plan inicial (cada 15 días, más o menos), algo tan atípico que aquí estoy, celebrando en público después de dos entregas. Dos miserables entregas a tiempo y ya siento que el asunto se merece un post. Patético, lo sé, pero la cuestión es que me cuesta muchísimo mantener un ritmo consistente con el blog/podcast porque tengo serios problemas de atención y cada vez que me siento frente a la compu con la firme intención de darle forma a un post o episodio del GustaPOD, termino distrayéndome con cosas que nada tienen que ver. Es el problema de Internet: no está hecha para los débiles de voluntad.
Los problemas de atención los vengo notando desde hace un tiempo pero últimamente se han estado manifestando con más frecuencia y de manera más compulsiva. Claro, Twitter tampoco ayuda. Por ejemplo, la otra vez mientras editaba uno de los episodios del podcast, alguien hizo un tweet mencionando a Ace Of Base y al minuto siguiente estaba de cabeza en YouTube viendo videos de “Happy Nation”. Y los veía con gusto, no sólo porque las hermanas Berggren siempre me han hecho mucha ilusión (suecas al fin) sino porque al parecer mi Inconsciente le tiene aprecio a ese disco. Sí, escucho los abucheos colectivos y me da muchísima pena pero qué le vamos a hacer, es la cruda y vergonzosa realidad. Si les parecía patético lo de celebrar los 2 episodios, de esto mejor ni hablemos.
Lo más preocupante del asunto es que a medida que pasa el tiempo, los problemas de atención también van generando resultados cada vez más retorcidos. Sin ir muy lejos, me senté a escribir este post y para amenizar la ocasión decidí escuchar “One Foot In The Grave”, un disco de Beck que recién descubrí y que estoy empezando a explorar. Pues bien, el track 6 de ese disco lleva por nombre “Ziplock Bag” y es tan ruidoso y disperso que pensé:
- Vaya, Beck tiene que haber grabado esta canción luego de empujarse un cóctel de drogas y una botella de ron Carta Roja.
- ¿Cóctel de drogas dijiste? Eso es muy impreciso. ¿A qué tipo de drogas te refieres?
- Pues no sé, drogas. Cualquier droga. De las duras, supongo.
- De esas hay muchas. ¿Por qué no te haces una idea del tipo de droga que le vendría bien a un cóctel?
(me voy a Google y tipeo “cóctel de drogas”)
- Mira, es verdad, hay muchos. A ver éste… “Tango y Cash”… Fentanyl con cocaína o heroína.
- Joder, si Beck se hubiese empujado una mezcla así, no vive para cantarlo. Tendría que ser algo menos explosivo, una de esas drogas recreativas.
- ¿Drogas recreativas dices? Veamos…
(googleo “Drogas Recreativas”)
- Ajá, pues aquí está, Speed: “anfetamina, familia del resto de drogas sintéticas, capaz de causar irritabilidad, cansancio, depresión, somnolencia y comportamientos desajustados muy variados. Al combinarla con alcohol se convierte en un clásico cóctel de drogas“.
Justo cuando daba por concluída la búsqueda, se me ocurrió hacer click en el link que estaba debajo del artículo que hablaba del Speed. El enlace me llevó a esta noticia, que disfrazada de primicia vergonzosa nos regala lo que en mi opinión es un extraordinario ejemplo del poder de la imagen como complemento de las palabras; un fantástico uso de la combinación titular-fotografía en el género periodístico. Hagan click y verán.
Sin embargo, eso no es lo que llama la atención; lo que sorprende es cómo en cuestión de segundos pasé del GustaPOD a las anfetaminas. Lo que resulta realmente alarmante es ver como en instantes, la música de un tipo con cara de sueca sifrina me llevó a un artículo de este desafortunado sujeto al que le tuvieron que drenar el pene por exceso de drogas.
Fue como salir de casa para ir al bautizo de algún sobrinito y despertar al día siguiente tirado en una cama ajena, aún borracho, con náuseas, un dolor de cabeza bestial y una tipa espantosa, que no tienes ni puta idea de quien es, que no deja de mirarte con cara de novia mientras intenta besarte con los ojos cerrados. Así me sentí cuando cerré la ventana donde estaba el reportaje del Pity Álvarez y en ese momento mi déficit de atención se hizo demasiado evidente.
Me cuesta enfocarme y me distraigo facilmente, esa es la verdad, por eso me toma tanto tiempo concretar los proyectos que empiezo y precisamente por eso me hace tanta ilusión llevar al día el GustaPOD. Veremos por cuanto tiempo logro mantener la buena racha. Mientras tanto, aprovecho y cuelgo el segundo episodio que tiene como invitado a Herman Mao, un arquitecto y planificador urbanístico nacido en Taiwan que vivió un tiempo en Nueva York y que ahora se encuentra en Shanghai desarrollando proyectos para diferentes empresas de Asia. A Herman lo conocí el año pasado durante el Open Week de Platform y entre otras cosas, el podcast se pasea por la arquitectura, la creatividad, la música asiática y los viajes, particularmente Nueva York como capital del mundo. El episodio está en inglés; Herman lo habla muy bien, yo no tanto.
Avisados están.
Ahora, si me disculpan, voy a seguir viendo la peli que tengo en pausa desde hace un par de horas. La dejé a medias para googlear el nombre de una chica que mencionan y como era de esperarse, una cosa llevó a la otra y terminé sentándome a escribir este post que nada tiene que ver con la chica ni con la peli.
Me haces daño, Internet.
La vida continúa
Uno se descuida un poco y el tiempo le da vueltas a todo, sin remordimiento alguno. La última vez que pasé por aquí, aparte de responder el meme de EELS, contaba lo bien que marchaban los planes de mudarme a Londres por una temporada para participar en el proyecto Platform de W+K London y ahora, cinco meses después, regreso para contarles que no todo salió como estaba planeado, básicamente porque nunca pude aplicar a la visa de trabajo que necesitaba.
Las razones por las cuales no pude aplicar a una visa de “creative worker” aún cuando en la práctica soy un creativo publicitario, pues no vienen al caso; no hay nada que hacer y no vale la pena entrar en detalles. Lo cierto es que no me fui cuando tenía previsto y por los momentos estoy fuera de Platform aunque el contacto con W+K se mantiene (lo cual es arrechísimo) y no descartamos la posibilidad trabajar juntos en el futuro (más arrecho aún). Lo curioso es que antes de que sucediera todo esto -wait for it- renuncié a mi trabajo. Así es, RENUNCIÉ PORQUE ME IBA A TRABAJAR A LONDRES Y AL FINAL, NI LO UNO NI LO OTRO.
En mi defensa diré que cuando renuncié, todo marchaba sobre ruedas y la visa prácticamente era un hecho, o al menos eso decía el “experto” en visas que se estaba encargando de mis papeles en Londres, pero a última hora descubrió que según las regulaciones migratorias del Reino Unido algunos de nosotros no éramos elegibles para aplicar a la visa de trabajo y todo se fue a la mierda. Cosas de la vida, supongo. Para completar, hoy leí que Gianna Michaels se retira del porno y además, con 15 días de enero encima, me parece que ya es muy tarde para escribir esa lista de propósitos de año nuevo que esperaba establecer como tradición en el blog. Me hacía mucha ilusión al principio pero a estas alturas ya no me emociona tanto.
La buena noticia es que el episodio de W+K me valió un viaje gratis a Londres en el que conocí a un montón de gente con la que podría desarrollar proyectos muy interesantes, abrió nueva posibilidades, me animó a retomar algunas ideas que tenía pendientes y lo más importante de todo: sirvió de alarma y me sacó de la miserable zona de confort en la que me había instalado inconscientemente durante los últimos 2 años. Amigos de inmigración, muchísimas gracias.
Por lo demás, todo bastante bien. Soundgarden anunció la reunión por la que tantas veces recé antes de dormir (lágrimas de alegría corren por mis ojos), llevo poco más de 3 meses despertándome a la hora que me apetece, haciendo las veces de asistente de fotografía a cambio de una generosa cantidad de dinero (considerando que no hago nada más que vistear disimuladamente a las modelos), dibujando, poniéndome al día con las series y películas que tenía pendientes, uniéndome a grupos en Facebook como “El Paint es mejor que el Photoshop, porque el Paint tiene herramienta Spray”, “Yo también mataría a todos los que aplauden cuando un vuelo aterriza” y “2012 Olympics Logo Looks Like Lisa Simpson Giving Head”; dándole algunos toques a mi portafolio, escribiendo una que otra cosa, bajando torrents como loco y terminando de reunir los papeles que necesito para mudarme a Londres a estudiar en Central Saint Martin por un tiempo, todo esto mientras me esfuerzo por estirar el poco dinero que me gano últimamente.
También empecé una nueva temporada del GustaPOD, cuyo primer episodio cuenta con la participación del legendario Rafa Gil. Cuesta resumir en pocas palabras lo que escucharán en esta entrega pero me vienen a la mente: bochorno, coches de choque, Indiana Jones y porno de lenta descarga. Si creen que exagero, escuchen:
En fin… ¿Es un coñazo que me haya perdido la oportunidad de trabajar en la primera tanda de Platform? Por supuesto. No pasa un día en el que no sienta nostalgia al ver la llavecita electrónica que abre las puertas de la agencia (me jode mucho saber que la tengo y no puedo usarla) pero qué le vamos a hacer, supongo que en algún punto me tocará regresar. De momento, lo único que se me ocurre para cerrar este post y darme ánimos es esto:
My life according to Eels
La última vez que respondí uno de éstos, lo hice con canciones de The Who. Ahora pruebo con una banda de puta madre que tiene muchas menos canciones, a ver cómo me va. Veamos:
Using only SONG names from ONE ARTIST, cleverly answer these questions. Pass it on to at least 10 people and include me. You can’t use the band I used…. Try not to repeat a song title. It’s a lot harder than you think…
Pick an Artist
Eels
Are you a male or female?
Manchild
Describe yourself:
Tremendous Dynamite
How do you feel:
Spunky
Describe where you currently live:
In The Yard, Behind The Church (iba a poner “World Of Shit” pero me pareció poco optimista)
If you could go anywhere where would you go?
From Which I Came / A Magic World
Your favourite form of transportation:
In My Dreams
Your best friend is:
My Beloved Monster
What’s the weather like:
The Stars Shine In The Sky Tonight
Favourite time of day:
My Timing Is Off
If your life was a TV show, it would be called:
Things The Grandchildren Should Know
What is life to you:
Trouble With Dreams
You fear:
Going To Your Funeral
What is the best advice you have to give:
Para los fellas: Man Up
Para las chicas: Selective Memory
Thought for the Day:
I Need Some Sleep
How I would like to die:
Climbing To The Moon
My soul’s present condition:
Looking Out The Window With A Blue Hat On
My motto:
Beginner’s Luck
UNSCARRED
Hace poco más de 2 meses me impuse una tarea: iniciar un proyecto que esperaba poder compartir con ustedes -los 3 ó 4 lectores de este blog- en el momento justo. El tiempo pasó y finalmente llegó la hora de postear algo al respecto, sólo que no sé por dónde empezar así que lo haré de atrás para adelante, a ver qué tal sale. Empecemos entonces:
Hace un par de días aparecí en el blog de Wieden+Kennedy Londres.

Sí señor, Wieden+Kennedy London, la agencia inalcanzable en la que soñaba estar desde que empecé en este rollo de la publicidad, hace 3 años; la agencia que producía esos comerciales asombrosos que veía con una admiración casi obsesiva, que en ocasiones me hacía salivar frente a la pantalla. Wieden+Kennedy, la agencia.
La historia de cómo llegué ahí empezó en Junio, justo en el momento en que decidí aplicar para Platform, un experimento que Wieden+Kennedy describe como:
“…a future creative talent platform, which will hire, teach and work with a diverse mix of people, from around the world. We will recruit talent from the arts, sciences and technology backgrounds who will work together to solve business problems through creative solutions. You will learn by doing which means being involved in everything from building prototypes, enabling and assisting in research development to curating your very own event space and programme.”
¿Verdad que suena del carajo? Claro que suena del carajo, por eso apliqué. Ok, continúo. Para participar, todos los interesados debían resolver un brief que requería:
1) Identificar algo que les molestara de su día a día
2) Idear algo para mejorarlo o cambiarlo
3) Documentarlo y ver hasta donde llegaba la idea.
Con el carácter que tengo y la ciudad donde vivo, hacer una lista de cosas que me molestaban fue demasiado fácil, tanto que en un momento tuve que pararme a sacarle punta al lápiz. Cuando por fin terminé, me di cuenta que cada uno de los items listados se correspondía perfectamente con algún instante particular de mi día a día y descubrí que todos ellos, en conjunto, estaban aniquilando por completo mi paciencia. Traduje esa sensación miserable en algo más concreto con lo que pudiera trabajar y dí con el problema: Estoy perdiendo la capacidad de sonreír.
Con eso en mente, se me ocurrió empezar una especie de cruzada para devolverle a las sonrisas el valor que merecen; un esfuerzo optimista por demostrarle al mundo que aún hay cosas que vale la pena celebrar. Fué así como surgió lo que ahora se conoce como mehizosonreir, un proyecto que empezó en Twitter y que gracias al apoyo de amigos y desconocidos, poco a poco ha ido extendiéndose en internet y cobrando cada vez más fuerza.
Había concretado entonces el paso 1 y 2 para participar en Platform, sólo me quedaba documentar el desarrollo del proyecto y ver hasta dónde llegaba. Ahí fue cuando vino la mejor de las sorpresas. El 8 de Junio empezó la actividad en Twitter y en menos de un mes, mehizosonreir tenía: 288 followers, +50 RT, +100 tweets con el hashtag #mehizosonreir , +40 sugerencias de FollowFriday, 1173 visitantes de 33 países que compartían lo que les hacía sonreír a través del website (gracias Gian, gracias Haydn), 1041 fans en Facebook y varias menciones/reseñas/entrevistas en periódicos nacionales, radios, blogs, podcasts y páginas web. Si gustan conocer más acerca de mehizosonreir, chequeen: http://mehizosonreir.wordpress.com/
La reacción ante el proyecto fue tan brutal que por un momento el rollo de Platform pasó a un segundo plano, lo juro. Personas de todas partes del mundo escribían en el site, ofrecían ayudar tomando fotos o haciendo ilustraciones y participaban en prácticamente todo lo que proponíamos como proyecto. Increíble. Pasé un par de días recopilando información, elaboré una presentación con todo el desarrollo del proyecto y finalmente la envié a Wieden+Kennedy el 6 de Julio, una semana antes de irme de vacaciones a España.
Paréntesis.
Hay tantas cosas que contar acerca de ese viaje a España que mejor le dedico un par de posts luego. Lo que si voy a decir ahora es que durante el verano, en Barcelona hay tantas pero TANTAS mujeres que llega un momento en el que se hace insoportable. Por instantes me provocaba irme a casa, bajar las persianas, ponerme uno de esos antifaces para dormir y esperar que llegara la hora de volver a Madrid. Aún así, extraño a las miles de nórdicas topless que salían todos los días a broncearse a orillas del Mediterráneo.

I miss you, Barcelona :’(
Fin del paréntesis.
A mitad de vacaciones recibí un mail de Platform notificándome que de 180 aplicantes, yo estaba entre un grupo de 40 finalistas que debían viajar a Londres para asistir a un Open Day en el edificio de W+K en Londres. El mail empezaba diciendo (lloro mientras copio y pego):
BIG MASSIVE ROUND OF APPLAUSE – YOU TRULY IMPRESSED AND INSPIRED US
Me-jor-co-mien-zo-de-e-mail-e-ver. Rafa dice que debería tatuármelo en el estómago como el UNSCARRED de Phil Anselmo…

… y créanlo o no, lo estoy considerando.
En fin, ¿hasta aquí, todo bien, verdad? Seguro, lo malo vendría después… como no tenía el pasaporte biométrico necesitaba tramitar en 5 días una visa de turista para ir a Londres, la cual por supuesto nunca pude gestionar. El año pasado entré al Reino Unido sin problemas, este año ya no podía hacerlo. Ahora lo ves, ahora no lo ves. Fuck-you.
Muchos no pudieron ir a Londres así que la agencia, muy amablemente, planeó otro Open Day una semana después en Nueva York. Alguien que me dispare porque tampoco tengo Visa Americana. Ya en ese momento estaba considerando seriamente la posibilidad de amarrarme un saco de piedras a la cintura y tirarme al Mediterráneo desde el muelle de la Barceloneta. Por suerte, las 3 chicas que lideran el proyecto Platform tuvieron el espléndido detalle de hacernos una entrevista por Skype a los 3 finalistas que no pudimos estar en los Open Days y nos pusieron a trabajar un brief que tuvimos que resolver online en una semana.
Lo curioso fue que me tocó trabajar con una chica de Turquía y una de Bulgaria, con zonas horarias muy diferentes a la mía, por lo cual tuve que trabajar de madrugada para enviarles cosas mientras ellas dormían, esperar que ellas las chequearan en la mañana mientras yo dormía para que ellas luego hicieran sus comentarios y me los enviaran para que yo los viera al despertarme y finalmente llegar a un concepto que nos gustara lo suficiente como para desarrollarlo. Imaginen esta dinámica de trabajo durante una semana y tendrán una idea de lo mucho que dormí cuando por fin entregamos nuestra propuesta.
Nos habían dicho que el lunes 3 de Agosto se comunicarían con los 12 aplicantes que empezarían a trabajar en Platform y para inyectarle un poco de drama, decidieron hacer el anuncio por teléfono. No lo voy a negar, no dormí un coño. Me desperté a la 1am, a las 3:30am, a las 4:15am y finalmente a las 6:00 am. La ansiedad no me dejó dormir y lo único que hacía era ver el puto teléfono. ¿Saben el miedito miserable que da cuando uno está a punto de abrir el sobrecito con los resultados del examen de sangre para descartar VIH? Por mucho que uno se cuide y use preservativos, esos segundos son demasiado cagantes.Y así me sentía.
Empeoró el hecho de levantarme y ver en mi mail un correo de la chica de Turquía con la que había trabajado, diciéndome que ya la habían llamado y que había clasificado. ¿Y por qué a mí aún no me han llamado? Pánico. Finalmente, a las 9am, mi teléfono repicó… “you’re one of the 12 finalists selected to work on Platform”. No fucking way! Estaba feliz.
Una semana después de la llamada, aquí estoy, escribiendo este post mientras espero un Certificado de Sponsorship para empezar a tramitar mi visa de trabajo. La idea de mudarme a Londres por unos meses para trabajar con este talentoso grupo de creativos multidisciplinarios en una de las mejores agencias del mundo me hace mucha ilusión, más de la que puedo transmitir en este post, así que a todos los que me apoyaron/participaron/ayudaron durante todo el proceso… muchísimas gracias, estoy en deuda con todos.
mehizosonreir seguirá activo como proyecto y si todo sale bien, seguiré desarrollándolo desde Londres en conjunto con todos los que se han ofrecido para ayudar y participar desde diversos lugares del planeta. Estén atentos porque lo mejor está por venir.
Rock.
Until It Sleeps
Pensé que después de comprarme un portátil empezaría a sacarle provecho al tiempo libre y escribiría más, pero no; tipeo cosas y las dejo en modo borrador pero me cuesta un montón sentarme a convertirlas en posts. Supongo que algo tendrá que ver con la pésima administración de los momentos de ocio que he tenido durante las últimas semanas: no importa a qué hora llegue a casa ni en qué momento me despierte, ni siquiera importa cuántas horas duerma al día, por alguna razón siempre me parece que puedo dormir un poco más. Y es lo que hago, sin remordimientos.
Las consecuencias son predecibles: decenas de pendientes en la lista de posts por escribir, fiestas ignoradas, capítulos de series pasados por alto y sobre todo, la sensación de que estoy envejeciendo a una velocidad preocupante. Saben, a veces creo que debería renunciar a esto y abrirme una cuenta en Tumblr, donde basta con subir la foto de alguna celebridad víctima de la violencia doméstica o copiar una frase célebre de algún millonario exitoso para sentir que estás al día con tus responsabilidades en internet. Y ya que toco el punto, cumplo con comunicarles que llegué a la conclusión de que el GustaPOD no puede salir al aire todas las semanas, es imposible. Por más que trato producir todo a tiempo para grabar y editar con rapidez, el asunto siempre demora más de lo previsto y el afán por cumplir va a terminar arruinándolo todo, así que de ahora en adelante los episodios serán publicados cada 2 semanas, que me parece un período bastante prudente y amigable. Para mí, sobre todo.
Ya para terminar, he decidido embarcarme en un experimento que probablemente ocupará la mayoría de mi tiempo libre y que espero compartir con ustedes, los miles de lectores que visitan este blog a diario, dentro de un mes. Llevaba rato pensándolo y justo esta semana he conseguido la excusa perfecta para darle salida así que a partir de hoy, mientras ustedes se divierten con sus cosas, yo estaré ocupado con otras.

Deséenme suerte, la voy a necesitar.
La prensa nacional y el bully del colegio
Hace algún tiempo decidí que no volvería a leer la prensa nacional con la frecuencia que solía hacerlo. Así es, unos meses atrás anulé por completo el ritual de hojear el periódico temprano en la mañana o chequearlo en internet al llegar a la agencia, entre otras cosas, porque me cansé de leer las notas salvajes de siempre y yo, que soy un paranóico natural, no necesito que nadie acentúe esa paranoia.
Efectivamente hay un problema grave de inseguridad en Venezuela, la crisis mundial existe, la gripe porcina está diezmando gente en los cinco continentes, el cupo de CADIVI apesta, las importaciones se están reduciendo, grandes transnacionales se han visto forzadas a cerrar sus puertas no sin antes patearle el trasero a miles de empleados que ahora están en la calle desempleados, no hay margarina Chifon (que rockea demasiado y la extraño con todo mi corazón), Phil Rudd se fue de AC/DC y mil cosas más están sucediendo justo ahora, pero aún así no quiero que las noticias del día me hagan sentir más miedo del necesario. Shit happens; ya lo sé, lo entendí y trato de tomar mis precauciones pero desde hace algún tiempo ya, procuro no ver ni leer noticias porque me parece que los noticieros locales son como esos bullies que molestan a los niños más pequeños del colegio.
Me explico mejor. Para mí, entre la prensa venezolana y el bully que me quitaba la merienda en el recreo parece haber una cosa que los separa y otra que los acerca: la que los acerca es que ambos me cagaban el día a patadas sin que pudiera defenderme y la que los separa es que a diferencia de la prensa, el imbécil del colegio no mediaba palabras. Cuento esta intimidad, a modo de introducción, porque me parece justo que conozcan los antecedentes que me llevaron a renegar de los medios impresos informativos de este país, mi país, tu país. Más aún cuando hoy, frente a todos ustedes, escribo este post para declarar oficialmente que me equivoqué; para confesar que juzgué mal, que no sabía lo que hacía, que era jóven y necesitaba el dinero.
Hoy estoy acá para compartir con ustedes un evento que me abrió los ojos, un suceso que dejó claro el hecho de que vivimos en otros tiempos, donde la información de primera mano es el plato fuerte del día; ayer, niños y niñas, tuve una especie de revelación que renovó mi fe en la prensa nacional.
¿Y cómo sucedió? ¡Cuéntanos ya!
Si les soy sincero, no me lo esperaba. Me tomó por sopresa. Yo estaba en la agencia, dignificando el oficio publicitario como suelo hacer todos los días, cuando Greta dejó caer en Twitter el link a una una nota publicada en el Diario Últimas Noticias. La bondad del comando “manzanita+shift+4″ me permite recrear para ustedes el momento en que supe que debía retomar el hábito de leer el periódico porque obviamente habían cosas de las que me estaba perdiendo:

La nota en cuestión, como habrán podido darse cuenta, hacía referencia a Paul McCartney. Sir Paul McCartney. Hasta acá todo bien, excepto por el hecho de que la señora Carmela Longo, la autora del artículo, aparentemente dio por sentado que sus lectores tendrían 10 años de edad en promedio.
Carmela Longo, que probablemente escribe sus artículos en WordStar, decidió que estaría bien publicar una nota de prensa sabiendo de antemano que ninguna de las personas que podrían estar interesadas en leerla iban a creerle. Carmela, que al parecer desconoce los servicios que han hecho de Google la marca más valiosa del mundo (100.000 millones de dólares según reveló un estudio realizado recientemente por Millward Brown Optimor), tuvo la valentía de bajar -a la fuerza y sin éxito- el perfil de un músico que tiene en su haber 50 hits #1 y 400 millones de discos vendidos y que además, a la hora de hacer un cheque por miles -sino millones- de libras esterlinas, podría escribir la palabra “Sir” antes de su nombre, si así lo quisiera.
Carmela, reconozco que me gustaría comentar a fondo cada una de las tonterías que te han dejado publicar pero ya Greta lo ha hecho en un post lleno de referencias históricas que recrea casi a la perfección este divertido episodio publicitario:

En este caso, tú serías el Audi.
La cuestión es, Carmela, que muchos estamos cansados de leer atrocidades en la prensa. Algunas de ellas, como las enfermedades contagiosas y las muertes violentas por armas de fuego, son inevitables y alguien tiene que hablar de ellas y publicarlas, porque son reales y nos afectan a todos pero no hay derecho a ser emboscado por notas de prensa baratas como la tuya, escrita con ese lenguaje populachero y sensacionalista que nos toma por idiotas.
Dejo esto hasta aquí porque son las 9pm y aún no he cenado, pero antes de irme quisiera decirte -en plan de consejo que puedes tomar o no- que los ignorantes con poder, los bullies, los neo-nazis, los que oyen música a todo volúmen sin audífonos en el Metro, los políticos que juegan a la candelita, las advertencias del FBI que aparecen al inicio de los DVD’s y que no se pueden skipear, las vallas de “¿Sed o no sed?” de Nestea, los Gobiernos que juegan con el dinero y las ilusiones de sus pueblos, las pizzas con anchoas, Paul Gillman y los periodistas sin vergüenza son como una colonia de parásitos que no es combatida con el medicamento indicado: nos estorban y nos contaminan.
Now move on, lady. There’s nothing to see here.
Here and Now
Time to relax. Hoy, en plena celebración del día del orgullo laboral, de alguna manera me siento como el tipo que introduce “Smash”. No tengo una copa de vino en la mano, no estoy recostado en mi sofá favorito con los pies descalzos montados sobre la mesa y estoy escuchando Eels en lugar de The Offspring, pero aún así, siento que puedo tomarme unos segundos para escribir esto sin ningún apuro, sin ganas de irme a dormir, sin desdén. Hoy, queridos lectores, estoy acá para hablar de cómo Matt Cameron me ha dado una lección de vida.
Verán, hace un par de semanas compré mi primer iPod. Usado. Está como nuevo pero usado al fin. A estas alturas, cuando Apple ha desarrollado unas 7 generaciones del producto, hablar de mi iPod usado como si fuera una novedad no tiene ningún sentido, sin embargo lo haré. Eso sí, antes les contaré algo: de un tiempo para acá, no importa lo que haga, siempre me parece que podría estar haciendo algo mejor en otro lugar. Es como estar en el aeropuerto con un pasaje a Australia y todos los gastos pagos pero sin ganas de pasarse 20 horas sentado en un avión, pensando que tal vez sería más fino cambiar el ticket y viajar a un destino más cercano pero al mismo tiempo, no queriendo renunciar a las olas gigantes, las chicas bronceadas en traje de baño, la bonanza australiana y las cosas gratis. Esa sensación pero multiplicada por diez. Así de mal.
Desde hace unos meses me parece que todo lo que hago es una pérdida de tiempo, que todo es demasiado cuesta arriba y a decir verdad, por momentos creo que podría ahorrarme el mal rato largándome a una ciudad donde las cosas funcionen medianamente bien y los esfuerzos individuales tengan una vida más digna. Claro, eso no sería garantía de nada porque no me importaría trabajar en El Corte Inglés por un tiempo si la recompensa es la tranquilidad de una ciudad como Barcelona, por ejemplo, pero tampoco me anima mucho dejar a un lado la publicidad (que me gusta y me entretiene) para pasarme la vida haciendo inventario de turrones y cartones de vino para preparar tinto de verano.
¿Y qué tiene que ver todo este drama existencial con un iPod usado y el baterista de Pearl Jam?
Paciencia, a eso voy. Gabriel, el amigo que me vendió el aparatico, lo dejó cargado de música buena y mala. Cuando digo mala, me refiero a La Oreja de Van Gogh, Mecano, Alex Ubago y ABBA; cuando hablo de buena música quiero decir Jimi Hendrix, Johnny Cash, Pantera y, ya que lo mencionan, Pearl Jam. Esta banda siempre me ha parecido muy humana, tanto que cuando a Eddie se le olvidan las letras o Jeff se equivoca en una línea de bajo durante algún concierto, el incidente pasa por debajo de la mesa porque hay algo que va más allá del fanatismo desmedido y que te anima a olvidarte del error para apreciar cosas más valiosas; momentos únicos como las caídas de Vedderman al final de “Alive”, los solos de guitarra en formas de convulsiones salvajes de Mike McCready, los setlists sorpresas, el baile de gallinita que hace Stone y, como no, los discursos entre canciones.
Esos minutos que se toman las buenas bandas durante los shows para hablarle al público y establecer/acentuar esa conexión emocional que convierte a los conciertos en eventos tan especiales siempre me han hecho mucha ilusión y hay que reconocerlo, Eddie se luce en esos momentos. Será por eso que cuando lo escuché hablando al final de “Severed Hand” en el bootleg de Tampa’08 que venía con el iPod, me quedé en silencio por unos minutos pensando en lo que acababa de decir.
Pause, rewind.
Escuché de nuevo la breve intervención y segundos más tarde, la cabeza empezó a pesarme un poco más de lo normal. Me miré al espejo y ahi estaban: dos orejas de burro firmemente erguidas. El epicentro del suceso, a continuación:
HERE AND NOW
Para el que no se lleve bien con el inglés, Eddie Vedder dice algo como esto:
Saben, creo que hablo por toda la banda e incluso el crew, no sé.. no estoy muy seguro… escuchamos que estamos tocando en Tampa pero…el nombre del edificio tiene algo que ver con San Petersburgo?… Sé que hoy pasaremos la noche en San Petersburgo… pero luego veo una bandera canadiense y… ¡no se donde coño estamos!
Le pregunté a Matt Cameron… Matt Cameron en la batería, justo allí… y le dije: “Matt, dónde coño estamos?” Y me respondió: “Ed, estamos en el aquí y el ahora”. Así que bienvenidos al aquí y el ahora, estamos muy contentos de que puedan estar aquí con nosotros.
Qué coñazo. No se si ustedes ven la conexión pero a mí me quedó claro.
Escuchar eso de “el aquí y el ahora” fue como recibir una llamada de atención que me hacía falta, una sacudida que me ha hecho retomar asuntos pendientes y que me invitó a dejarme de pendejadas y hacer las cosas de una buena vez. Si es aquí o en otro lugar, ya lo veremos, de momento no me apetece preocuparme de eso, prefiero ponerle fecha al próximo episodio del GustaPOD.
319
Ni me voy a molestar en decir que ahora si voy a escribir, cada vez que lo hago pasan meses en blanco. La cuestión es que han sido un par de meses duros donde el trabajo en la agencia y algunos proyectos freelance me han anulado casi por completo pero hay buenas noticias: ayer me tomé no sé cuántos whiskys en el lanzamiento del Nokia 5800, ya tengo laptop (aunque perdí el transformador de mi router y ahora no funciona), me he comprado un micrófono medianamente decente para retomar el GustaPOD y el mes pasado tomé cerveza con Bruce y Dave hasta las 3am en medio de una de las conversaciones más extraordinarias de mi puta vida. EVER.

Aún no he podido escribir nada al respecto pero supongo que pronto lo haré.
Pendientes.
La tcknlgia ns sta trnfrmndo n hrmitñs hyprcnectds
Hace un par de semanas comentaba en Twitter que Facebook nos estaba convirtiendo en seres cada vez más impersonales y casualmente, un par de días atrás, me topé con las reflexiones de fin de año de Duff McKagan (no lo voy a negar, sigo teniendo destellos de teenager que me animan a clickear en posts como ése) y debo decir que me sorprendió leer esto:
Call instead of text someone (better yet, meet for a fucking coffee! OMG): This past year has been ‘the year of the text’ for me. I must agree that texting someone is generally OK, but only if you also TALK to this person (LMAO). I have seen people whom I have known for a long time become socially retarded as a direct result of relying on text-messaging to do all of their bidding. I do believe (IMO) that our younger generation may be headed toward some serious social difficulties as a consequence of this technological advancement.
Some of my friends have increasingly gotten better at communicating via text or e-mail, while their people skills have decreased at the same rate.
Lo primero que pensé fue: ¡Carajo, Duff tiene razón, la tecnología nos está transformando en hermitaños hiperconectados!. Luego recordé un maravilloso artículo que Hernán Casciari había colgado en Orsai unos meses atrás y empecé a sospechar lo que muchos ya dan por hecho: tarde o temprano la tecnología nos va a matar, de tristeza o de aburrimiento.
Antes de que agarren las piedras, permítanme aclarar que he despotricado sin descanso el miserable cupo de internet que se nos ha impuesto a los venezolanos (con el que gastaba mi dinero comprando aparaticos Apple), que la paso de puta madre jugando RockBand en el Playstation 3 de Cesarvi, que estoy convencido de que la internet es un invento mucho más relevante que la rueda (¿de qué sirve tener un carro equipado con cuatro de ellas si cuando llegas a casa no puedes entrar a YouTube?) y que no puedo negar lo imprecindibles que se han hecho para nosotros los avances tecnológicos y las comodidades que éstos nos brindan de un tiempo para acá, pero por otra parte creo que la tecnología nos está convirtiendo en unos tarados sensacionales que esperan resolver todo con un e-mail o un mensaje de texto, renunciando -cada vez con más frecuenciay sin remordimiento alguno- a las experiencias que se derivan de los encuentros personales.
Ya no solemos llamar por teléfono para felicitar a un amigo el día de su cumpleaños, ahora nos enteramos por Facebook y corremos a escribirle dos pinches líneas y una carita feliz en su Muro; ahora si a alguien le pasa algo fino, no llama a los panas para contarles sino que lo pone en el nick del Messenger o del Facebook y que se entere el que logre verlo; ya no llamamos a una chica para invitarla a salir, preferimos mandar un SMS preguntándole si tiene planes y esperamos que responda, y sino lo hace, preferimos no insistir porque claro, ya le dijimos y no respondió, entonces preguntarle de nuevo sería acosarla y eso no es lo que queremos, así que nos hacemos los indiferentes y al final terminamos confiándole gran parte de nuestra vida a los beeps polifónicos, a la fibra óptica y a la manera en que las computadoras hablan entre sí.
Big mistake.
Cruzo los dedos
Normalmente, a estas alturas, ya tenía escrito un post de fin de año en plan de resumen pero esta vez ha sido totalmente diferente, tanto que ni siquiera he querido echarle un vistazo a los post que escribí durante el 2008 para ir tomando nota de lo que valdría la pena recordar con más ganas en esta última entrada del año. Esta vez lo haré de memoria, sin detalles ni fotos, sin links ni videitos de YouTube; sólo con la rara sensación que me ha dejado este pack de meses, uno de los más intensos que recuerdo.
(larga pausa)
Hay cosas de las que quisiera deshacerme pero de momento, me quedo para siempre con: el día que descubrí que mi vuelo no era al día siguiente sino esa misma tarde de junio, las diligencias de última hora, regresar a Madrid y sentirme como en casa, la fiesta de San Juan en Barcelona con el Gonzalito, las chicas besándose a la orilla de la playa, la francesa de la Plaza Catalunya, las cervezas de la Eurocopa, el día que me puse mi primera falda, la sueca de la Royal Mile, el chino de Abbey Road, la tarde en Elephant House, los extraños con quienes tomé cerveza en Edimburgo, la noche en The 3 Sisters, el show de Iron Maiden en Londres con Cyberf (up the irons, mate!), la italiana a la que terminé brindándole cervezas y cigarros, las caminatas solitarias, las cervezas tempraneras, los amigos de siempre, las noches de rockband, el Rock In Rio, las horas de trabajo, la rebelión de las máquinas, las cachapas de madrugada, los días de melancolía, las ideas que todavía me llenan de ilusión, los tragos de ron, la alegría de volver una y otra vez a mi casa y sentir que todo se mantiene intacto, mi cama, mi perro, las botellas de vino y la gran desilución que me ha hecho replantear la manera en la que veo unas cuantas cosas.
Hoy estoy inmerso en un estado de extraña melancolía, un poco mareado y confundido, pero algo me anima a pensar que el próximo año lo estaré menos. Desde ya, cruzo los dedos.


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