Hey, si alguien quiere pagar, está bien

Mayo 12, 2008 by gustaborracho

Lo de arriba es la traducción de una parte del e-mail que me mandó Ross Halfin refiriéndose a la posibilidad de organizar una exhibición fotográfica en Caracas (con Jimmy Page de invitado especial), pero de eso hablaré más adelante. Por los momentos sólo puedo enfocarme en la fecha del último post: 13 de abril…

¡Carajo, un mes en blanco!

Un mes sin emitir ni pronunciarme respecto a nada. Un mes de apático silencio que no me sienta muy bien y que prometo (una vez más) combatir como pueda. Eso sí, no será fácil. Postear se hará cuesta arriba porque vendí la máquina en la que solía escribir la mayoría de las cosas que alimentan este blog y no tendré una nueva sino hasta julio, así que tendré que conseguir algo de tiempo en la agencia para colgar letras acá, tal y como lo estoy haciendo en este momento (¿ven? Mi propósito es tan firme como un tubo de strip club). Claro, es lunes en la mañana y a estas alturas del día no hay mucho que hacer… tal vez hablar de lo que cada quien hizo durante fin de semana, ponerse al día con algunas cosas pero en líneas generales, si no fuese porque hay que levantarse temprano para llegar acá, los lunes por la mañana en la agencia son como una extensión del domingo. Una prórroga con sacrificios.

Sin embargo, en estos momentos de mi vida, creo que me entretengo más trabajando que haciendo nada en casa. Creo que no me hornearon con ese ingrediente que tienen otras personas y que las anima a quedarse echados en la cama, pasando canales todo el día. Con eso no puedo. Yo despierto temprano, como algo, reviso el correo, leo algunos sites de noticias, enciendo la tele, me convenzo de que no hay nada bueno que ver, regreso a la compu, trato de escribir algo, no logro hacerlo, reviso nuevamente el correo, me doy cuenta que nadie me ha escrito en los últimos 10 minutos, voy al twitter, digo nada en forma de update, voy de nuevo a la tele, la apago en menos de 5 minutos, trato de leer alguna de las 40 revistas que tengo en la lista de cosas por pendientes y repito el proceso una y otra y otra y otra vez. Así transcurren mis fines de semana en Caracas… más patético, imposible.

Por fortuna, las cosas están mejorando y ayer me animé a pasar buscando unas cuantas pelis que espero ver durante el transcurso de la semana. De hecho, empecé ayer con Tenacious D - The Pick Of Destiny y Cloverfield, así que compartiré (brevemente) mis impresiones:

Tenacious D - The Pick Of Destiny
Ésta ya tenía un punto a su favor desde el principio: Jack Black. El tipo es un genio y cuando la cosa va en plan rock n’ rollero, las expectativas crecen mucho más, sobre todo si consideramos el maravilloso antecedente de School Of Rock. La idea de hacer una peli que gira entorno a dos rockeros mediocres en busca de una pajuela mágica para hacerse famosos me pareció fantástica y los detalles que aparecen a lo largo de la historia le sacan una sonrisa a cualquiera que le tenga aprecio al rock. La participación de Ben Stiller, Tim Robbins y Dave Grohl (a quien no reconocí sino luego de leer los créditos) terminó de completar una fórmula que me pareció divertida e inteligente (a su estilo). Es perfecta, ya lo he dicho.

Cloverfield
Dicen que lo difícil no es crear expectativas sino estar a la altura de ellas. Pues bien, esta peli trabajó mucho para darle forma a un trailer espectacular, lleno de suspenso e intriga, que al final le quedó un poco grande. La historia de un monstruo que ataca por sorpresa una gran metrópoli no es nueva, como tampoco lo es el rollo de la cámara en mano, que seguramente hizo imposible ver la película desde las primeras filas de las salas de cine. Para empeorar las cosas, deciden darle la handycam a un tipo insoportable que te anima a ponerle mute a la peli en más de una ocasión. De hecho, ahora que lo pienso, creo que incluso le grité un par de veces a Hudson, tal y como hacen las doñas cuando le aconsejan a la actriz de alguna novela que no se enamore del tipo malo. En fin, Cloverfield, para mí, no es más que un Godzilla meets Alien meets Blair Witch Project meets Nightmare on Elm Street… pero malo.

Prosigamos.

Hace un par de semanas hablé con Ross Halfin y me contó que la exhibición fotográfica que haría en Mexico a finales de abril había sido suspendida. Las razones no las conozco bien pero la cancelación del evento en el DF mejicano me animó a preguntarle si le gustaría hacer algo en Caracas, no porque yo tenga el dinero para financiarla sino porque la idea de ver una muestra de sus imágenes más memorables me parece muy interesante, más aún sabiendo que Jimmy Page vendría como invitado especial del evento.

Para aquellos que no están muy familiarizados con el trabajo de Ross Halfin, sólo hace falta echar un vistazo aquí o recorrer la galería que hay en su website. Una vez allí se darán cuenta de lo fino que sería tener a Ross exhibiendo sus fotos en Caracas, así que la mesa está (casi) servida… si alguien conoce una empresa/productora que pueda estar interesada en organizar la muestra, dejen un comentario en este post y nos ponemos en contacto para ver si le damos forma a esto, ¿vale?.

Ahora sí, de vuelta al trabajo.

¡Bienvenido a Facebook!

Abril 13, 2008 by gustaborracho

Lo bueno de quedarme en Caracas el finde es que generalmente me sobra tiempo para hacer las cosas que no logro concretar durante la semana. Por ejemplo, estos dos días me han servido para grabar el GustaPOD, comprar las entradas para el show de Megadeth, ver algunas pelis que tenía pendientes, adelantar un poco el libro de cuentos y, vergonzosamente, sucumbir ante el website más capitalista e intrusivo que conozco: Facebook. Sí, soy débil y no tengo palabra de honor. Qué vergüenza.

 

Créanme que hice mi mejor esfuerzo por alejarme de los mordiscos de vampiros, los poderes mágicos, los regalos virtuales y los besos que miden la popularidad de los usuarios, pero al final terminé recuperando la clave para ingresar a Facebook y parte del fin de semana me la he pasado contactando con mis amigos de colegio; ésos a quienes les perdí la pista hace 16 años, cuando mi familia decidió mudarse a Barquisimeto. Muchos de ellos siguen acá y otros, un poco más afortunados, están fuera llenando sus bolsillos de dólares y disfrutando las bondades del primer mundo. En cualquiera de los casos, me ha alegrado un montón saber de ellos. Ahora falta establecer un contacto más formal, con cervezas y cuentos de vida, para ponerse al día tal y como debe ser.

 

Cambio de tema porque sí.

 

Habemus GustaPOD 15. Sí señor, un nuevo episodio está listo para ser descargado a sus acogedores discos duros, así que no lo hagan esperar y llévenlo a casa  haciendo clic acá: http://gustapod.podomatic.comEl tracklist es el siguiente:

 

Various Artists - Black Dog

Stone Roses – Thriller

Rodrigo y Gabriela – Stairway To Heaven (live)

Natalie Cole – Lucy In The Sky with Diamond

Bruce Dickinson – The Zoo

O’funk’illo – Gets Me Through

Bell – It’s Oh So Quiet

The Moog Cookbook – Rock N Roll All Nite

Motorhead – Leaving Here (live)

Beatallica – A Garage Dayz Night

Iñaki y Jan – Do The Evolution

Cachicamoconcaspa y Leiko el perro de la IIII Dimensión – Another One Bites The Dust

 

Por cierto, en estos días me topé con un website dedicado al podcasting experimental y no me lo van a creer, pero decían que la última tendencia es grabar las voces saturadas y descuidar el balance de volumen a lo largo del episodio, así que esperen un podcast de vanguardia, muchachos(as)…. Oooouuuuuu!

Un, dos, tres… El Corte Inglés

Abril 11, 2008 by gustaborracho

Lo admito, el post anterior es puro gamelote.

Bueno, casi. Lo de escribir en el blog con frecuencia ha sido un fraude pero lo del twitter… eso lo he cumplido a cabalidad así que por lo menos me queda un 50% de credibilidad, ¿no?. Imaginemos que no pasó nada y vamos al grano: estoy envejeciendo a un ritmo espeluznante. O al menos así parece. Creo haberlo comentado antes acá y les digo, nada ha cambiado desde entonces. No sé por qué, pero a veces, ya a las 10 de la mañana estoy cansado y sin ánimos de hacer nada. Lo peor de todo es que precisamente eso es lo único que hago antes de esa hora. Nada. Todo parece hacerse cuesta arriba y agotador, sobre todo los asuntos bancarios, que particularmente se han convertido en una pesadilla que me atormenta desde hace algunos meses.

Si quiero comprar algo por internet, no puedo. Si pido dólares de viajero el banco recibe los documentos y dos días antes de irme de viaje me llaman para decirme que rechazaron la solictud porque no se dieron cuenta que faltaban unos datos en las planillas que ellos mismos se suponía habían revisado. Si me voy de viaje y trato de sacar unos miserables dólares por cajero, el aparato me los niega alegando problemas con la entidad bancaria. Cuando por fin puedo comprar cosas por internet, por ejemplo entradas para Rock In Rio Madrid, el sistema de El Corte Inglés me dice que no puede procesar la orden de compra y me invitan a realizarla por teléfono. Y lo hago.

Al cabo de unos días, sorpresivamente, recibo esto en mi casilla de correo:

¡Joder! ¿Cómo me van cobran un par de tickets que tuve que comprar por teléfono porque la página web no pudo procesar oportunamente la orden? Llamo al Departamento de Atención al Cliente de El Corte Inglés y me dicen que no tienen idea de lo que pasó. Me dan el número de teléfono de Venta de Entradas y me piden que lidie con ellos. Los llamo y me dicen que llame a otra oficina donde sí me pueden ayudar. Me comunico con ellos, les explico lo que pasó y un par de días después, recibo esto:

Ah, vale, fue un error. Qué alivio saber que no tengo 2 entradas de más y que no me han cobrado 130 euros adicionales a mi pobre tarjeta de crédito. Ya con los intereses basta. Total que en eso he pasado los últimos días: lidiando con los bancos y las compras por internet. Afortundamente, a estas alturas, ya todo está en orden y sólo queda encomendarme al Hada Madrina de los Euros para que esta vez el banco haga su trabajo bien y CADIVI me apruebe la entrega del efectivo para viajeros. Hadita Madrina, quiéreme, por favor.

Ya para terminar, estuve chequeando los comments de hace algún tiempo y me conseguí con uno bastante extraño, por decir lo menos. Era de una chica preguntándome cómo creía yo que me vería con lentes de contacto azules. Eh… no sé… creo que así:

Sí, claro que estaba borracho.

Un compinche alcahuete

Abril 1, 2008 by gustaborracho

No he tenido tiempo de sentarme a escribir nada en los últimos días pero debo decir que al menos lo he intentado, aunque no con mucho éxito. Por más que trato de darle a las teclas por la noche, cuando llego a casa luego del trabajo, nada sale. A veces logro tipear cosas algo simpáticas pero luego de unos segundos, cuando intento agruparlas en un post más o menos decente, pierden gracia y se convierte en un verdadero desastre.

Tampoco me ayuda el twitter, que poco a poco se ha convertido en una especie de compinche alcahuete que me da una palmadita en el hombro y me dice:

“No pasa nada muchacho, mañana se te ocurrirá algo. Mientras tanto, ¿por qué no dices alguna tontería en menos de 140 caracteres? Digo, ya que no puedes escribir algo suficientemente largo que califique como “post”, ve al twitter e intenta comentarlo a vuelo de pájaro (de ahí el logo) porque allá poco importa si lo que dices es bueno o interesante. Eso es lo de menos.

De hecho, hay gente que se pasa el día diciendo cosas como “quiero comer chocolate” o “bajando tal canción”, nada más. Así que déjate de pretensiones y anda, tipea cualquier cosa y con eso matas las ganas de escribir un post en ese puto blog que tienes, que según he escuchado, nadie lo lee”.

Me quedo callado por unos segundos, asiento con la cabeza y termino escribiendo cualquier chorrada en el twitter. Mal, mal. Lo bueno de todo esto es que, gracias a la naturaleza del twitter y esa mecánica de hacer “follow” a ciertas personas, descubrí una raza admirable de usuarios que supieron sobrellevar la aparente tendencia holgazana del twitter (con la cual he colaborado más de una vez con mis estúpidos updates, por supuesto) y lo convirtieron en un maravilloso lugar, donde los twits son tan inteligentes que sencillamente me da pena participar. Prefiero mirar desde lejos y aplaudirlos de pie, frente a la compu.

Así que de ahora en adelante, prometo (a mí mismo) darle un uso más digno al twitter y alimentar más seguido este blog, que para algo lo abrí.

GustaPOD N° 14

Marzo 17, 2008 by gustaborracho

Lento pero seguro, sí señor, así llega este update relacionado con el nuevo episodio del GustaPOD, que está disponible para su descarga o reproducción streaming desde la semana pasada en el lugar de siempre: http://gustapod.podomatic.com

Esta nueva entrega, repleta de funk, incluye entre otras cosas: Ogyatanaa Show Band, The Houston Outlaws, The Brothers Johnson y Toshiya Arai, así que alístense para una buena dosis de este ritmo sexy, con propulsión ideal para hacerlos mover la cintura desaforadamente. A escuchar el GustaPOD N° 14 se ha dicho.

¡GustaPOD N° 13 al aire!

Febrero 28, 2008 by gustaborracho

¡No puede ser, si apenas han pasado dos semanas desde el último GustaPOD! ¿Ya grabaste otro?

Pues sí, aunque a muchos les sorprenda, el GustaPOD está saliendo a la calle más a menudo y me estoy divirtiendo mucho grabándolos, incluso más que al principio. Esto tal vez tiene que ver con el aprecio que le he tomado a ese estado de ánimo tan familiar que alcanzo luego de unas cuantas soleras, una botella de vino o una garrafa de sangría La Caroreña, que siempre me deja con ganas de grabar episodios, uno tras otro, hasta altas horas de la madrugada.

Grabando el GustaPOD N° 13

Hace un par de días, precisamente, llegué a casa temprano y compré en el supermercado una cajita de solera verde, subí al apartamento, me encerré en el cuarto y grabé dos episodios: uno ya está colgado en http://gustapod.podomatic.com bajo el nombre de GustaPOD N° 13 y el otro… eh… pues el otro saldrá más adelante, claro.

Mientras ése llega, les adelanto que el episodio que nos ocupa en esta oportunidad incluye temas de: Eddie Vedder con el Coro de la Preparatoria Walmer de Suráfrica, The Propositions, Breakestra, Alarm Will Sound versionando a Aphex Twin, Venetian Snares, The Streets, James Llyod, Ian Brown y Blind Melon. Nada mal ¿eh?.

¡En fin, a escuchar el GustaPOD N° 13 carajo!

Debo confesarlo: el Flickr se convirtió en mi peor enemigo

Febrero 21, 2008 by gustaborracho

Cuando era muy niño, siempre fantaseaba con el trabajo que tendría cuando me convirtiera en adulto. Era algo que me emocionaba enormemente. Como todos los chicos de mi edad, solía pararme frente al espejo del cuarto y jugaba a ser bombero, enfermero, piloto, superhéroe, policía y hasta ama de casa; hacía muecas, me preguntaba cosas, las respondía haciéndome pasar por alguien más y al final de la tarde, cuando la lista de trabajos futuros se me acababa, tiraba la toalla y me acostaba a dormir, sin bañarme. Nunca me gustó el agua, yo en realidad siempre preferí el fuego, pero ése es otro cuento. ¡Ay, me salió un verso sin mucho esfuerzo! ¡Joder, me salió otro, qué alboroto! Ok, vale, no más chistes.

De vuelta al cuento. Los años pasaron y poco a poco mi vocación fue floreciendo cómo un precioso capullo de girasol silvestre en la pradera. Así de bonito fue. Todo empezó en la escuela, cuando de pronto me di cuenta que tenía una grandiosa habilidad para los números, para sacar cuentas de memoria sin la ayuda del lápiz y el papel como acostumbran el resto de los mortales. De hecho, ahora que lo pienso, yo era una especie de John Nash pero menos egocéntrico y con más facilidad para interrelacionarme con los demás en términos de igualdad, fortalezas personales que eventualmente me llevaron a considerar la idea de estudiar Administración, una carrera fascinante que combinaba perfectamente las áreas en las que soy bueno: contabilidad, finanzas, producción, mercadotecnia, recursos humanos, computación y legislación, por mencionar tan sólo unas pocas de mis virtudes.

A mitad de carrera conocí a una chica hermosa que estudiaba fotografía y en ese momento, sin saberlo, descubrí mi otra gran pasión. Carla y yo nos veíamos durante la hora del almuerzo y aprovechábamos esos instantes para descubrir juntos el maravilloso mundo de las imágenes estáticas (las hay también en movimiento y les llaman video). Pronto nos dimos cuenta que teníamos frente a nosotros todo un universo de posibilidades: fotos ultrarrápidas, fotos estroboscópicas, fotos estereoscópicas, fotos infrarrojas, fotos ultravioletas, fotos aéreas, fotos orbitales, fotos publicitarias, fotos carnet, fotos tipo pasaporte, fotosíntesis, fotocopias, foxterrier… ¡tantas cosas! Llegó un momento en el que Carla y yo no sólo nos reuníamos para almorzar sino que también nos veíamos al salir de la universidad, íbamos a mi casa y pasábamos noches enteras leyendo libros y practicando con nuestras cámaras desechables, que en realidad no daban para mucho pero nos servían para pasar el rato haciendo fotos de maracas con la bandera de Venezuela, cuatros, billetes, flores, libélulas y demás perolitos que conseguíamos en casa.

Cuando ya estábamos más adelantados en nuestras carreras (Carla en Fotografía y yo en Administración de Empresas, en caso de que lo hayan olvidado), empezamos a juntar dinero para comprarnos una cámara más versátil que nos permitiera controlar la luz y el tiempo de exposición de las fotografías, ya saben, cosas de profesionales. Al cabo de unos meses finalmente pudimos comprarla y señores, debo decirlo, Carla y yo vimos la gloria. Pasábamos fines de semana enteros recorriendo la ciudad en busca de nuevos territorios que sirviesen de escenario para nuestras tomas fotográficas, porque seamos sinceros, ya la casa nos quedaba pequeña. Recuerdo que salíamos en mi carro, con las ventanas abiertas y el radio a todo volumen, dispuestos a conquistar cuanto espacio pudiera bendecirnos con su luz; ésa que le causa escalofríos en la nuca a cualquiera que disfrute de la fotografía de la manera en que nosotros lo hacíamos.

Luego de unos años nos graduamos y al salir de la universidad, Carla consolidó su sueño profesional y montó un Foto Studio en su pueblo natal, Achagua, mientras que yo seguí desarrollándome en el área de la Administración de Empresas, participando en uno que otro curso de capacitación. Precisamente, en uno de esos encuentros profesionales conocí a un grupo de chicos que tenían una banda de rock alternativo, muy buenos por cierto, con quiénes empecé una gran amistad. Me pasaron un demo con sus canciones y al escucharlas quedé boquiabierto. Las letras, la música, toda la propuesta era fenomenal así que me ofrecí para fotografiar algunos de sus ensayos y además les propuse un trato: si quedaban contentos con mi trabajo podíamos iniciar una sociedad más seria y comprometida. A los chicos les gustó la idea y luego de unos cuantos ensayos estábamos trabajando a un ritmo más o menos frecuente, con varios ensayos y conciertos al mes que iban siendo registrados por mi lente (bueno, por el de la cámara, en realidad).

Además de fotografiarlos, colaboraba con ellos haciendo pequeñas pero oportunas observaciones respecto a la puesta en escena de la banda y la producción de los temas que iban componiendo. Para mi sorpresa, todos mis comentarios siempre fueron bien recibidos e incluso un día, sin más ni menos, los muchachos me convirtieron en su manager. ¡Qué honor! Ahora no sólo era el fotógrafo oficial de la banda sino que también estaba a cargo del grupo, buscándoles toques, llevando sus demos a las radios, repartiendo volantes en la calle, enviando correo spam para promover su música… era un trabajo agotador pero gratificante. Sin embargo, y a pesar de que la idea de ser manager me encantaba, había un fantasma que me perseguía constantemente… algo que no me dejaba disfrutar por completo esa etapa de mi vida… era un sentimiento extraño e inquietante, no sé cómo explicarlo, pero de pronto me sentí culpable por haber abandonado la carrera que tanto dinero y sacrificio me había costado.

De la noche a la mañana me vi en medio de tres aguas: la Administración, la fotografía y el management. Fue horrible. Pasé noches enteras pensando al respecto, considerando enviar la fotografía y el manejo de grupos al demonio para dedicarme completamente a la Administración, que a fin de cuentas era lo que más me gustaba. Me tomé mi tiempo, evalué las posibilidades y justo cuando estaba a punto de tomar una drástica decisión, un amigo me comentó por MSN que en internet existía algo que llamaban Flickr, un espacio maravilloso que según él me permitiría combinar mis tres pasiones, sin problemas. Me pasó el link, rápidamente entré al sitio y luego de unos segundos, empecé a llorar. No podía creerlo. Flickr… seis letras mágicas… F-L-I-C-K-R… para mí era como la olla con las moneditas de oro al final del arcoiris, el tesoro escondido bajo el mar; una especie de paraíso digital en el que todos mis sueños podían hacerse realidad.

Y ustedes se preguntarán: ¿Qué hace a Flickr tan especial? La respuesta es sencilla, pero fascinante: ¡en Flickr puedo administrar grupos de fotografías! ¿Acaso no lo entienden? ¿No se dan cuenta? ¡Por Dios! Señores, en Flickr puedo… administrar… grupos… de fotografías. ¡Es maravilloso! Las tres cosas que siempre me apasionaron ahora estaban al alcance de mis manos, o de mi dedo índice si me permiten ser más preciso… la Administración, el manejo de grupos y la fotografía, todo junto en un mismo lugar. Caramba, ya se me aguaron los ojos de nuevo.

(El autor hace una pequeña pausa, toma una abundante bocanada de aire, limpia las lágrimas de sus ojos y continúa)

Discúlpenme, pero a veces el corazón puede más que la razón. En fin, Flickr se convirtió rápidamente en el centro de mi vida, en mi página de inicio, en el pan mío de todos los días. Tomaba fotos, las subía, las organizaba, las comentaba, las borraba, las volvía a subir, las volvía a organizar y las comentaba nuevamente. Empecé a enfermar y finalmente me convertí en un adicto al Flickr, si señor. Llegó un momento en el que mis fotos ya no podían saciarme y como la mayoría de los junkies, pues tuve que salir a buscar mi droga en donde fuese necesario, generalmente en los perfiles de otros miembros de la comunidad, que rápidamente empezaron a descubrir la técnica con la cual mantenía viva mi adicción.

En un principio la técnica funcionó muy bien y nadie notaba mis verdaderas intenciones pero creo que luego todo fue muy obvio… algo me hace pensar que abusé de mi suerte y ahora estoy pagando las bien merecidas consecuencias. De hecho, hace poco me topé con una foto preciosa en la que dos venezolanos (una chica y un chico) bailaban desenfadadamente en lo que parece ser una discoteca o algo así. La imagen transmite demasiado, tiene un feeling enorme pues y como apasionado de la fotografía que soy, decidí iniciar un grupo llamado “Sólo Venezolanos” y envié la invitación, a ver que pasaba. Más vale que no. Amigos, todo se salió de control… ya no sé que hacer con tantas invitaciones absurdas que me llegan por correo todos los días. Por más que trato de borrarlas, siguen apareciendo a cada segundo. Me mantengo pegado al Flickr tratando de eliminar los rastros de la trampa que yo mismo tendí y ahora perdí mi trabajo, perdí mis ganas de soñar, perdí el apetito, perdidos en el espacio… ¡toda esta situación me está volviendo loco!

Por eso estoy acá, señores, para rogarles que por favor cese el fuego… el cyberbulling o cómo quiera que le llamen. No más invitaciones fantasmas, no más grupos con nombres divertidos, no más comentarios sarcásticos… por favor, ya no más.

Aprendí la lección, creo.

Querido YO del futuro

Febrero 18, 2008 by gustaborracho

Hace unos días revisaba el blog de mi amigo :rafa y me encontré con un post que a primera vista parecía inofensivo, pero que después terminó haciéndome pensar profundamente. Mucho más cuando leí uno de los comentarios, donde una chica hacía referencia a un website que te permite enviarle un e-mail a “tu futuro yo”, digamos que en Diciembre de 2009, por ejemplo.

En primera instancia, el intro del post de :rafa me hizo recordar la razón por la cuál me divertía tanto escribir en este blog: puedo hacer que esto se convierta en una especie de portal mágico, que me permite viajar en el tiempo y desempolvar cosas para disfrutarlas otra vez. Es como uno de esos cochinitos-alcancía, que rellenamos poco a poco y rompemos luego de un tiempo para ver cuánto dinero logramos ahorrar. En el caso de los blog, y desde una perspectiva muy personal, me imagino que echamos un vistazo para ver cuánto vivimos y de qué manera lo hicimos.

Por eso, cuando me topé con FutureMe.org, un site desde el cual puedes enviarte un e-mail para recibirlo en un período máximo de 30 años , me puse a pensar: ¿qué cosas me gustaría decirme dentro de tantos años?. La respuesta fue predecible y algo inquietante: no tengo ni idea. Claro, podría tomar el camino fácil y escribir un e-mail para contarme que hace unos días, en el Banco Mercantil del C.C. San Ignacio, un seguridad me preguntó si llevaba armas o drogas ya que se había generado un estado de alarma silenciosa porque aparentemente me asusté al ver a uno de los vigilantes cuando entré al banco (por supuesto, no ví a ningún vigilante, no me asusté y mucho menos llevaba drogas o armas); o quizá me podría enviar una carta para felicitarme el día de mi cumpleaños o mejor, podría contarle a “mi futuro yo” que en estos momentos estoy pasando por una etapa complicadas, lidiando con cosas de adultos y reflexionado acerca de la forma en que la vida me plantea escenarios que no siempre sé manejar con acierto. Esa sería una anécdota interesante, pero en realidad, no he logrado dar con algo que me emocione lo suficiente como para querer recordármelo dentro de algunos años.

No obstante, si algún terrorista irakí me tomara del cuello en este momento y amenazara con degollarme sino le escribo algo a “mi futuro yo”, tal vez optaría por escribirme algo como esto:

Querido Yo del futuro,

En este instante, un señor con cara de pocos amigos me tiene sujeto del cuello mientras que uno de sus compañeros me graba con una videocámara y otro sigue amolando un enorme cuchillo con el que ha prometido asesinarme si no te escribo un par de líneas, ahora. Ya había pensado antes lo que diría si este momento llegaba, pero a decir verdad, estoy demasiado nervioso para transmitirle a mis dedos lo que mi cerebro y corazón quieren decirte… así que empezaré con lo primero que se me ocurre: esto de ser rehén no me gusta para nada. Estoy que me cago del miedo. Ojalá que cuando recibas este e-mail hayas superado el trauma que seguramente estos tipos nos van a crear… quiero decir… te crearon… verga, ya ni sé cómo hablarte.

En fin, la circunstancia es apremiante, así que me gustaría decirte rápidamente que no sé si estoy haciendo las cosas bien o mal, sólo sé que estoy haciendo el mejor esfuerzo por alcanzar lo que me emociona, lo que me divierte, lo que me convence y siento me será de provecho. Las cosas en mi trabajo marchan bien y a pesar de que gano un sueldo de mierda, me siento a gusto en donde estoy… haciendo lo que hago. Sin embargo, querido yo del futuro, no pienso pasarme el resto de mi vida en una agencia… asalariado. No tengo planes muy claros todavía, de hecho, si me preguntas qué quiero hacer con mi vida sólo podría responderte: quiero ser feliz. Nada más.

¿Cómo llegaré ahí? Pues me imagino que echándole un camión de bolas, no me queda otra. No será fácil, claro que no, pero por algún lado habrá que empezar, ¿no?. Si te soy sincero, me encantaría formar una familia, ver a mis chamos crecer y retozar con sus abuelos, viajar por el mundo persiguiendo festivales y montar un bar… esa es una idea que te dió vueltas en la cabeza durante algún tiempo, cuando eras un poco más joven, ¿recuerdas?. Creo que seríamos felices llevando adelante un negocio como ese… un bar pequeño, de luces tenues, cervezas muy frías y buena música, donde todo el que entre se sienta como en casa. Eso sería maravilloso.

En fin, el señor que me obligó a escribirte estas líneas me está amenazando de nuevo, ahora para que deje de teclear y acabe con esta carta de una buena vez. Quisiera despedirme pero los irakíes me están gritando cosas que no entiendo… siguen filmándome con su cámara de video mientras que otro tipo cuelga una bandera detrás de mí… espero puedas leer este correo más adelante, eso me hará saber que pude escapar con vida de todo esto.

Ojalá que las cosas que parecen no estar claras para mí en estos momentos, lo estén para tí dentro de unos años. Espero seas feliz.

Recibe, desde el pasado, un fuerte abrazo de mi parte.

G.

GustaPOD 11.5 (o episodio de transición)

Enero 30, 2008 by gustaborracho

Interrumpo mi asueto bloguero para anunciar que un nuevo episodio del GustaPOD está disponible en la dirección de siempre: http://gustapod.podomatic.com

Esta nueva entrega surgió de pronto, justo al llegar a casa luego de un viaje de fin de semana, y precisamente la intención era tratar de capturar y reflejar el mood de esos días llenos de diversos matices. Lo grabé en poco más de media hora, lo edité al día siguiente y lo colgué sin muchas pretensiones; sin los cuidados de siempre. Nada de corregir durante horas los detalles en la voz ni cuadrar minuciosamente el volumen de cada canción, nada de eso. Esta es la versión más grunge del GustaPOD hasta ahora… fue como salir a tarima y tocar, sin pirotecnia ni luces inteligentes ni melenas con laca, no señor, sólo las ganas de tocar.

Les dejo el tracklist de este episodio de transición:

1. Sparklehorse - Wish You Were Here
2. The Who - I’m One
3. Eels - Novocaine for the Soul
4. Gomez - Blue Moon Rising (live)
5. Temple Of The Cat - I Believe in Miracles
6. Bobby Patterson - Quiet! Do Not Disturb
7. DeRaviolis
- El Blues del Mustang
8. Pharmacy
- Panic (live)

Gracias por escuchar y tripeen.

Voy de salida

Enero 21, 2008 by gustaborracho

Rápido post para informar que este blog entra en un receso indefinido. Vacaciones colectivas, asueto, año sabático, break… llámenlo cómo quieran. Últimamente, no tengo muchos ánimos de escribir y si les soy sincero, ya no me emociona mucho hacerlo. No por los momentos. Además de eso, tengo un montón de cosas por ordenar y algunas de ellas me van a llevar un poco de tiempo, así que prefiero darme de baja por un rato.

Sin embargo, este espacio quedará abierto para compartir, con los pocos que se acerquen, la publicación de algún nuevo episodio del GustaPOD o alguna otra cosa que merezca la pena colgar acá, como el documental Parallel Worlds, Parallel Lives (qué descubrí gracias a Charlie) y el video de Eddie Vedder y The Who tocando I’m One, que me parece fino para despedir esto.

¿Cuánto durará mi apatía bloguera? Ni idea. Tal vez horas, días, meses… qué se yo.

Hasta pronto.

P.D.: Pueden ver a Bruce Dickinson aplaudiendo, de pie, al final de la canción. Es genial.