Until It Sleeps

Posted in Blog y afines by gustaborracho on Mayo 31, 2009

Pensé que después de comprarme un portátil empezaría a sacarle provecho al tiempo libre y escribiría más, pero no; tipeo cosas y las dejo en modo borrador pero me cuesta un montón sentarme a convertirlas en posts. Supongo que algo tendrá que ver con la pésima administración de los momentos de ocio que he tenido durante las últimas semanas: no importa a qué hora llegue a casa ni en qué momento me despierte, ni siquiera importa cuántas horas duerma al día, por alguna razón siempre me parece que puedo dormir un poco más. Y es lo que hago, sin remordimientos.

Las consecuencias son predecibles: decenas de pendientes en la lista de posts por escribir, fiestas ignoradas, capítulos de series pasados por alto y sobre todo, la sensación de que estoy envejeciendo a una velocidad preocupante. Saben, a veces creo que debería renunciar a esto y abrirme una cuenta en Tumblr, donde basta con subir la foto de alguna celebridad víctima de la violencia doméstica o copiar una frase célebre de algún millonario exitoso para sentir que estás al día con tus responsabilidades en internet. Y ya que toco el punto, cumplo con comunicarles que llegué a la conclusión de que el GustaPOD no puede salir al aire todas las semanas, es imposible. Por más que trato producir todo a tiempo para grabar y editar con rapidez, el asunto siempre demora más de lo previsto y el afán por cumplir va a terminar arruinándolo todo, así que de ahora en adelante los episodios serán publicados cada 2 semanas, que me parece un período bastante prudente y amigable. Para mí, sobre todo.

Ya para terminar, he decidido embarcarme en un experimento que probablemente ocupará la mayoría de mi tiempo libre y que espero compartir con ustedes, los miles de lectores que visitan este blog a diario, dentro de un mes. Llevaba rato pensándolo y justo esta semana he conseguido la excusa perfecta para darle salida así que a partir de hoy, mientras ustedes se divierten con sus cosas, yo estaré ocupado con otras.

13052009

Deséenme suerte, la voy a necesitar.

La prensa nacional y el bully del colegio

Posted in Personal by gustaborracho on Mayo 6, 2009

Hace algún tiempo decidí que no volvería a leer la prensa nacional con la frecuencia que solía hacerlo. Así es, unos meses atrás anulé por completo el ritual de hojear el periódico temprano en la mañana o chequearlo en internet al llegar a la agencia, entre otras cosas, porque me cansé de leer las notas salvajes de siempre y yo, que soy un paranóico natural, no necesito que nadie acentúe esa paranoia.

Efectivamente hay un problema grave de inseguridad en Venezuela, la crisis mundial existe, la gripe porcina está diezmando gente en los cinco continentes, el cupo de CADIVI apesta, las importaciones se están reduciendo, grandes transnacionales se han visto forzadas a cerrar sus puertas no sin antes patearle el trasero a miles de empleados que ahora están en la calle desempleados, no hay margarina Chifon (que rockea demasiado y la extraño con todo mi corazón), Phil Rudd se fue de AC/DC y mil cosas más están sucediendo justo ahora, pero aún así no quiero que las noticias del día me hagan sentir más miedo del necesario. Shit happens; ya lo sé, lo entendí y trato de tomar mis precauciones pero desde hace algún tiempo ya, procuro no ver ni leer noticias porque me parece que los noticieros locales son como esos bullies que molestan a los niños más pequeños del colegio.

Me explico mejor. Para mí, entre la prensa venezolana y el bully que me quitaba la merienda en el recreo parece haber una cosa que los separa y otra que los acerca: la que los acerca es que ambos me cagaban el día a patadas sin que pudiera defenderme y la que los separa es que a diferencia de la prensa, el imbécil del colegio no mediaba palabras. Cuento esta intimidad, a modo de introducción, porque me parece justo que conozcan los antecedentes que me llevaron a renegar de los medios impresos informativos de este país, mi país, tu país. Más aún cuando hoy, frente a todos ustedes, escribo este post para declarar oficialmente que me equivoqué; para confesar que juzgué mal, que no sabía lo que hacía, que era jóven y necesitaba el dinero.

Hoy estoy acá para compartir con ustedes un evento que me abrió los ojos, un suceso que dejó claro el hecho de que vivimos en otros tiempos, donde la información de primera mano es el plato fuerte del día; ayer, niños y niñas, tuve una especie de revelación que renovó mi fe en la prensa nacional.

¿Y cómo sucedió? ¡Cuéntanos ya!

Si les soy sincero, no me lo esperaba. Me tomó por sopresa. Yo estaba en la agencia, dignificando el oficio publicitario como suelo hacer todos los días, cuando Greta dejó caer en Twitter el link a una una nota publicada en el Diario Últimas Noticias. La bondad del comando “manzanita+shift+4″ me permite recrear para ustedes el momento en que supe que debía retomar el hábito de leer el periódico porque obviamente habían cosas de las que me estaba perdiendo:

gretatuitea

La nota en cuestión, como habrán podido darse cuenta, hacía referencia a Paul McCartney. Sir Paul  McCartney. Hasta acá todo bien, excepto por el hecho de que la señora Carmela Longo, la autora del artículo, aparentemente dio por sentado que sus lectores tendrían 10 años de edad en promedio.

Carmela Longo, que probablemente escribe sus artículos en WordStar, decidió que estaría bien publicar una nota de prensa sabiendo de antemano que ninguna de las personas que podrían estar interesadas en leerla iban a creerle. Carmela, que al parecer desconoce los servicios que han hecho de Google la marca más valiosa del mundo (100.000 millones de dólares según reveló un estudio realizado recientemente por Millward Brown Optimor), tuvo la valentía de bajar -a la fuerza y sin éxito- el perfil de un músico que tiene en su haber 50 hits #1 y 400 millones de discos vendidos y que además, a la hora de hacer un cheque por miles -sino millones- de libras esterlinas, podría escribir la palabra “Sir” antes de su nombre, si así lo quisiera.

Carmela, reconozco que me gustaría comentar a fondo cada una de las tonterías que te han dejado publicar pero ya Greta lo ha hecho en un post lleno de referencias históricas que recrea casi a la perfección este divertido episodio publicitario:

picture-5
En este caso, tú serías el Audi.

La cuestión es, Carmela, que muchos estamos cansados de leer atrocidades en la prensa. Algunas de ellas, como las enfermedades contagiosas y las muertes violentas por armas de fuego, son inevitables y alguien tiene que hablar de ellas y publicarlas, porque son reales y nos afectan a todos pero no hay derecho a ser emboscado por notas de prensa baratas como la tuya, escrita con ese lenguaje populachero y sensacionalista que nos toma por idiotas.

Dejo esto hasta aquí porque son las 9pm y aún no he cenado, pero antes de irme quisiera decirte -en plan de consejo que puedes tomar o no- que los ignorantes con poder, los bullies, los neo-nazis, los que oyen música a todo volúmen sin audífonos en el Metro, los políticos que juegan a la candelita, las advertencias del FBI que aparecen al inicio de los DVD’s y que no se pueden skipear, las vallas de “¿Sed o no sed?” de Nestea, los Gobiernos que juegan con el dinero y las ilusiones de sus pueblos, las pizzas con anchoas, Paul Gillman y los periodistas sin vergüenza son como una colonia de parásitos que no es combatida con el medicamento indicado: nos estorban y nos contaminan.

Now move on, lady. There’s nothing to see here.

Here and Now

Posted in Personal by gustaborracho on Mayo 1, 2009

Time to relax. Hoy, en plena celebración del día del orgullo laboral, de alguna manera me siento como el tipo que introduce “Smash”. No tengo una copa de vino en la mano, no estoy recostado en mi sofá favorito con los pies descalzos montados sobre la mesa y estoy escuchando Eels en lugar de The Offspring, pero aún así, siento que puedo tomarme unos segundos para escribir esto sin ningún apuro, sin ganas de irme a dormir, sin desdén. Hoy, queridos lectores, estoy acá para hablar de cómo Matt Cameron me ha dado una lección de vida.

Verán, hace un par de semanas compré mi primer iPod. Usado. Está como nuevo pero usado al fin. A estas alturas, cuando Apple ha desarrollado unas 7 generaciones del producto, hablar de mi iPod usado como si fuera una novedad no tiene ningún sentido, sin embargo lo haré. Eso sí, antes les contaré algo: de un tiempo para acá, no importa lo que haga, siempre me parece que podría estar haciendo algo mejor en otro lugar. Es como estar en el aeropuerto con un pasaje a Australia y todos los gastos pagos pero sin ganas de pasarse 20 horas sentado en un avión, pensando que tal vez sería más fino cambiar el ticket y viajar a un destino más cercano pero al mismo tiempo, no queriendo renunciar a las olas gigantes, las chicas bronceadas en traje de baño, la bonanza australiana y las cosas gratis. Esa sensación pero multiplicada por diez. Así de mal.

Desde hace unos meses me parece que todo lo que hago es una pérdida de tiempo, que todo es demasiado cuesta arriba y a decir verdad, por momentos creo que podría ahorrarme el mal rato largándome a una ciudad donde las cosas funcionen medianamente bien y los esfuerzos individuales tengan una vida más digna. Claro, eso no sería garantía de nada porque no me importaría trabajar en El Corte Inglés por un tiempo si la recompensa es la tranquilidad de una ciudad como Barcelona, por ejemplo, pero tampoco me anima mucho dejar a un lado la publicidad (que me gusta y me entretiene) para pasarme la vida haciendo inventario de turrones y cartones de vino para preparar tinto de verano.

¿Y qué tiene que ver todo este drama existencial con un iPod usado y el baterista de Pearl Jam?

Paciencia, a eso voy. Gabriel, el amigo que me vendió el aparatico, lo dejó cargado de música buena y mala. Cuando digo mala, me refiero a La Oreja de Van Gogh, Mecano, Alex Ubago y ABBA; cuando hablo de buena música quiero decir Jimi Hendrix, Johnny Cash, Pantera y, ya que lo mencionan, Pearl Jam. Esta banda siempre me ha parecido muy humana, tanto que cuando a Eddie se le olvidan las letras o Jeff se equivoca en una línea de bajo durante algún concierto, el incidente pasa por debajo de la mesa porque hay algo que va más allá del fanatismo desmedido y que te anima a olvidarte del error para apreciar cosas más valiosas; momentos únicos como las caídas de Vedderman al final de “Alive”, los solos de guitarra en formas de convulsiones salvajes de Mike McCready, los setlists sorpresas, el baile de gallinita que hace Stone y, como no, los discursos entre canciones.

Esos minutos que se toman las buenas bandas durante los shows para hablarle al público y establecer/acentuar esa conexión emocional que convierte a los conciertos en eventos tan especiales siempre me han hecho mucha ilusión y hay que reconocerlo, Eddie se luce en esos momentos. Será por eso que cuando lo escuché hablando al final de “Severed Hand” en el bootleg de Tampa’08 que venía con el iPod, me quedé en silencio por unos minutos pensando en lo que acababa de decir.

Pause, rewind.

Escuché de nuevo la breve intervención y segundos más tarde, la cabeza empezó a pesarme un poco más de lo normal. Me miré al espejo y ahi estaban: dos orejas de burro firmemente erguidas. El epicentro del suceso, a continuación:

HERE AND NOW

Para el que no se lleve bien con el inglés, Eddie Vedder dice algo como esto:

Saben, creo que hablo por toda la banda e incluso el crew, no sé.. no estoy muy seguro… escuchamos que estamos tocando en Tampa pero…el nombre del edificio tiene algo que ver con San Petersburgo?… Sé que hoy pasaremos la noche en San Petersburgo… pero luego veo una bandera canadiense y… ¡no se donde coño estamos!

Le pregunté a Matt Cameron… Matt Cameron en la batería, justo allí… y le dije: “Matt, dónde coño estamos?” Y me respondió: “Ed, estamos en el aquí y el ahora”. Así que bienvenidos al aquí y el ahora, estamos muy contentos de que puedan estar aquí con nosotros.

Qué coñazo. No se si ustedes ven la conexión pero a mí me quedó claro.

Escuchar eso de “el aquí y el ahora” fue como recibir una llamada de atención que me hacía falta, una sacudida que me ha hecho retomar asuntos pendientes y que me invitó a dejarme de pendejadas y hacer las cosas de una buena vez. Si es aquí o en otro lugar, ya lo veremos, de momento no me apetece preocuparme de eso, prefiero ponerle fecha al próximo episodio del GustaPOD.

319

Posted in Personal by gustaborracho on Abril 17, 2009

Ni me voy a molestar en decir que ahora si voy a escribir, cada vez que lo hago pasan meses en blanco. La cuestión es que han sido un par de meses duros donde el trabajo en la agencia y algunos proyectos freelance me han anulado casi por completo pero hay buenas noticias: ayer me tomé no sé cuántos whiskys en el lanzamiento del Nokia 5800, ya tengo laptop (aunque perdí el transformador de mi router y ahora no funciona), me he comprado un micrófono medianamente decente para retomar el GustaPOD y el mes pasado tomé cerveza con Bruce y Dave hasta las 3am en medio de una de las conversaciones más extraordinarias de mi puta vida. EVER.

dsc02031

Aún no he podido escribir nada al respecto pero supongo que pronto lo haré.

Pendientes.

La tcknlgia ns sta trnfrmndo n hrmitñs hyprcnectds

Posted in 1 by gustaborracho on Enero 6, 2009

Hace un par de semanas comentaba en Twitter que Facebook nos estaba convirtiendo en seres cada vez más impersonales y casualmente, un par de días atrás, me topé con las reflexiones de fin de año de Duff McKagan (no lo voy a negar, sigo teniendo destellos de teenager que me animan a clickear en posts como ése) y debo decir que me sorprendió leer esto:

Call instead of text someone (better yet, meet for a fucking coffee! OMG): This past year has been ‘the year of the text’ for me. I must agree that texting someone is generally OK, but only if you also TALK to this person (LMAO). I have seen people whom I have known for a long time become socially retarded as a direct result of relying on text-messaging to do all of their bidding. I do believe (IMO) that our younger generation may be headed toward some serious social difficulties as a consequence of this technological advancement. :-) Some of my friends have increasingly gotten better at communicating via text or e-mail, while their people skills have decreased at the same rate.

Lo primero que pensé fue: ¡Carajo, Duff tiene razón, la tecnología nos está transformando en hermitaños hiperconectados!. Luego recordé un maravilloso artículo que Hernán Casciari había colgado en Orsai unos meses atrás y empecé a sospechar lo que muchos ya dan por hecho: tarde o temprano la tecnología nos va a matar, de tristeza o de aburrimiento.

Antes de que agarren las piedras, permítanme aclarar que he despotricado sin descanso el miserable cupo de internet que se nos ha impuesto a los venezolanos (con el que gastaba mi dinero comprando aparaticos Apple), que la paso de puta madre jugando RockBand en el Playstation 3 de Cesarvi, que estoy convencido de que la internet es un invento mucho más relevante que la rueda (¿de qué sirve tener un carro equipado con cuatro de ellas si cuando llegas a casa no puedes entrar a YouTube?) y que no puedo negar lo imprecindibles que se han hecho para nosotros los avances tecnológicos y las comodidades que éstos nos brindan de un tiempo para acá, pero por otra parte creo que la tecnología nos está convirtiendo en unos tarados sensacionales que esperan resolver todo con un e-mail o un mensaje de texto, renunciando -cada vez con más frecuenciay sin remordimiento alguno- a las experiencias que se derivan de los encuentros personales.

Ya no solemos llamar por teléfono para felicitar a un amigo el día de su cumpleaños, ahora nos enteramos por Facebook y corremos a escribirle dos pinches líneas y una carita feliz en su Muro; ahora si a alguien le pasa algo fino, no llama a los panas para contarles sino que lo pone en el nick del Messenger o del Facebook y que se entere el que logre verlo; ya no llamamos a una chica para invitarla a salir, preferimos mandar un SMS preguntándole si tiene planes y esperamos que responda, y sino lo hace, preferimos no insistir porque claro, ya le dijimos y no respondió, entonces preguntarle de nuevo sería acosarla y eso no es lo que queremos, así que nos hacemos los indiferentes y al final terminamos confiándole gran parte de nuestra vida a los beeps polifónicos, a la fibra óptica y a la manera en que las computadoras hablan entre sí.

Big mistake.

Cruzo los dedos

Posted in Personal by gustaborracho on Enero 1, 2009

Normalmente, a estas alturas, ya tenía escrito un post de fin de año en plan de resumen pero esta vez ha sido totalmente diferente, tanto que ni siquiera he querido echarle un vistazo a los post que escribí durante el 2008 para ir tomando nota de lo que valdría la pena recordar con más ganas en esta última entrada del año. Esta vez lo haré de memoria, sin detalles ni fotos, sin links ni videitos de YouTube; sólo con la rara sensación que me ha dejado este pack de meses, uno de los más intensos que recuerdo.

(larga pausa)

Hay cosas de las que quisiera deshacerme pero de momento, me quedo para siempre con: el día que descubrí que mi vuelo no era al día siguiente sino esa misma tarde de junio, las diligencias de última hora, regresar a Madrid y sentirme como en casa, la fiesta de San Juan en Barcelona con el Gonzalito, las chicas besándose a la orilla de la playa, la francesa de la Plaza Catalunya, las cervezas de la Eurocopa, el día que me puse mi primera falda, la sueca de la Royal Mile, el chino de Abbey Road, la tarde en Elephant House, los extraños con quienes tomé cerveza en Edimburgo, la noche en The 3 Sisters, el show de Iron Maiden en Londres con Cyberf (up the irons, mate!), la italiana a la que terminé brindándole cervezas y cigarros, las caminatas solitarias, las cervezas tempraneras, los amigos de siempre, las noches de rockband, el Rock In Rio, las horas de trabajo, la rebelión de las máquinas, las cachapas de madrugada, los días de melancolía, las ideas que todavía me llenan de ilusión, los tragos de ron, la alegría de volver una y otra vez a mi casa y sentir que todo se mantiene intacto, mi cama, mi perro, las botellas de vino y la gran desilución que me ha hecho replantear la manera en la que veo unas cuantas cosas.

Hoy estoy inmerso en un estado de extraña melancolía, un poco mareado y confundido, pero algo me anima a pensar que el próximo año lo estaré menos. Desde ya, cruzo los dedos.

La Rebelión de las Máquinas

Posted in The Work by gustaborracho on Diciembre 9, 2008

En 2003, cuando Terminator 3 llegó a las carteleras, no sospeché que el tagline “The Machines Will Rise” en realidad era una amenaza muy personal disfrazada de línea publicitaria que me haría sufrir lentamente 8 años después. Para mi, la rebelión de las máquinas no era más que una circunstancia hipotética creada por Hollywood para mostrarnos a Kristanna Loken pateando traseros con un vestido de cuero pegadito, pero no, yo estaba equivocado, y lo supe la semana pasada cuando me tocó editar aquella video charla de la que vengo hablando hace un par de posts.

Grabé el domingo en casa de Ram, el lunes todo se complicó y finalmente pude empezar a editar el martes a las 7pm en la sala de una productora que se ofreció a echarme una mano con el video. A las 10 pm ya teníamos listo el archivo final y lo que quedaba era exportarlo en algún formato popular para que lo pudieran reproducir sin problemas el día del evento así que pensamos llevarlo a Quicktime. Suena a tarea sencilla pero ahí estaba la trampa: hacerlo lucir fácil para que bajáramos la guardia. No lo sabíamos pero la rebelión estaba por comenzar.

Mandamos a exportar, nos fuimos a tomar algo y regresamos 2 horas después para descubrir que la barrita de proceso apenas había podido avanzar 3 pasos. Hicimos una regla de tres y segundos después cancelamos la operación. Ya era medianoche. De pronto, alguien se asoma y dice: “Por qué no lo exportan como un archivo AVI? Al final, lo más probable es que lo reproduzcan en una PC, no?”. Pues sí, tiene sentido, hagamos un .avi entonces.

Nos echamos a dormir en la sala y alrededor de las 2 am, cuando me iba entregando a la hipotermia, me despertó ese sonido de campanita que usa Windows para dar buenas y malas noticias, dependiendo de la configuración del equipo. Ese “ding” que confunde y te pone a dudar. La barra de proceso marcaba 90% pero encima de ella, como los cuadros negros que usaban en los 80’s para censurar trailers de películas como Porky’s, estaba un aviso de error en plan: No lo vas a a creer pero creo que no vamos a poder exportar el video. el proceso de exportación cuando sólo faltaba el 10% de la tarea. Lo peor es que no sabemos qué pasó. ¿Por qué no se toma algo e intenta de nuevo?

Maldita sea Kristanna Loken y todas las putas máquinas.

Eran las 3am, hacía un frío acojonante, tenía sueño, no había cenado y tenía que enfrentar la rebelión inminente de una inútil e insolente PC. Había que exportar el archivo nuevo y empezar desde cero. El editor salió a fumar mientras yo jugaba con la idea de meter los dedos en la toma de corriente para terminar con todo el sufrimiento de una buena vez pero las salidas fáciles no son lo mío, así que cuando el editor regresó, intentamos exportar los 55 minutos de video como un mpeg. Me acosté a dormir en el pasillo y entraba a la sala cada tanto tiempo para verificar que el archivo poco a poco se estaba transformando en lo que queríamos. Finalmente, a las 5:30am, lo logramos. Me sentía Jack Bauer al final de la quinta temporada cuando logra que Martha grabe la confesión de Charles, de hecho, ver el mpeg en el desktop fue como ver al Servicio Secreto poner en custodia a Logan luego de mostrarle el transmisor. Pero entonces, justo cuando fuimos a quemar el archivo en un DVD, sonó el teléfono y al atender, los chinos me secuestraron: la máquina donde habíamos hecho la conversión NO TENÍA QUEMADOR DE DVD y teníamos que pasar el mpeg de 4GB al servidor para poder grabarlo desde otra computadora.

24-jack-bauer-8


Did you really think we would forget?
Hell no.

La transferencia duró 120 minutos y cuando el archivo por fin estuvo listo para ser grabado, el reloj marcó las 7:30 am. ¡DOCE PUTAS HORAS EDITANDO/EXPORTANDO EL VIDEO! La última vez que pasé 12 horas despierto tenía a 2 strippers bailándome en las piernas pero esta vez no, esta vez lo único que tenía a mi lado era una PC y un editor trasnochado. Lanzamos el archivo en el Nero, le dimos al botoncito rojo e inmediatamente apareció el tiempo estimado en pantalla: 1 hora y 40 minutos. Alguien que me dispare ya.

Dejé el archivo quemando, me fui a casa, me eché un baño, comí y regresé a buscar el DVD para seguir directo al trabajo, sin dormir. La buena noticia es que la historia tuvo un final feliz: aparentemente, la video-charla gustó un montón y al día siguiente, la agencia nos montó en un velero lleno de cervezas, whisky, ron, vodka y paella para celebrar en la playa nuestra fiesta de fin de año: la excusa perfecta para emborracharse y ver Ejecutivas de Cuentas en traje de baño.

04122008

La justicia existe, sí señor.

No-review del Chinese Democracy

Posted in Música by gustaborracho on Diciembre 1, 2008

Pensaba hablar del Chinese Democracy, hacer un humilde review del disco y unirme a la horda de fanáticos y periodistas que están dándose banquete con este accidentado esfuerzo de Axl Rose por figurar nuevamente en las vidas de todos aquellos que durante décadas consiguieron en las parrilladas familiares, fiestas de fin de año, bingos bailables, reuniones con amigos y desvelos frente al computador, la oportunidad perfecta para hacer chistecitos de mal gusto a costillas de esa versión pirata en formato beta de Guns N’ Roses que Axl insiste en vendernos desde 1998, pero me aburre la idea de sentarme a escribir lo que me gusta y lo que me irrita del nuevo disco, así que paso, le hago “skip” al review del “Chinese Democracy” por el bien de todos. Sólo diré que en mi opinión: “Better” posiblemente es la mejor cancion del disco, “If The World” la más penosa (junto a los primeros versos de “Street Of Dreams”), “This Is Love” parece hermanastra de “In This River” y que en líneas generales, para llevar a cuestas 12 años de vida y 13 millones de dólares, “Chinese Democracy” está lejos de ser una obra maestra. Deposítenle a Tool la misma cantidad de dinero y en la mitad del tiempo seguro nos entregan 3 discos para cagarse.

Y debo confesarlo, me hace muchísima gracia escuchar los comentarios de la gente que se excusa por Axl, diciendo que “Chinese Democracy” demoró tanto tiempo en salir a la calle porque William, el artista incomprendido y atormentado, no deseaba mostrar su maravillosa obra hasta verla totalmente terminada. Qué conveniente. Es como si un chico de 15 años empezara a estudiar la secundaria y 12 años después, luego de repetir una y otra vez los diferentes grados, finalmente se gradúe de bachiller y comente satisfecho durante el discurso de promoción que reprobó sus asignaturas para cerciorarse de que estaría bien preparado para enfrentar los retos de la universidad. Yeah, right. Como diría John Matrix en la versión de “Comando” que pasaban en RCTV (vamos, repitan conmigo): Es pura basura.


black-ice

Por otra parte, la prensa anda como loca imprimiendo esos amigables reviews del disco esperando que Axl les retribuya el favor, pero el plan no está saliendo muy bien. Waxy no aparece por ningún lado. De hecho, Mick Wall ha concedido más entrevistas del “Chinese Democracy” que el propio Axl (algo que debe romperle los cojones al señor de las trencitas y el botox) y a decir verdad, dudo que la mayoría de la gente vea este nuevo disco como un acontecimiento. Seguro, dentro de poco vamos a escuchar a un montón de quinceañeras tarareando los temas nuevos como pasó con “Knocking On Heaven’s Door” o “Don’t Cry” en su momento y las radios sin duda van a sonar los temitas pegajosos del disco, pero de ahí a que “Chinese Democracy” se convierta en una especie de regreso glorioso, pues no lo creo. Esa categoría ya tiene dueño: AC/DC, que luego de 8 años ha reaparecido con un disco que a pesar de tener nombre de porno es bastante sólido y le hace justicia a todo lo que la banda representa. Como debe ser.

¡No jodas, dijiste que no hablarías del “Chinese Democracy”!

Cierto.

Ayer por fin grabé mi parte y hoy debo estar editando todo el material que terminará convirtiéndose en la video charla que presentaré este próximo jueves. Qué miedo. Al final, Andreas Kisser no estará en el video pero Marilink sí, y lo hará con una interesante intervención de cómo la generación de contenido en internet está mejorando las oportunidades de empleo para muchas personas hoy en día. Cuando tenga el video listo, de repente me animo a colgar algunos fragmentos acá, mientras tanto voy a darle otra vuelta al “Black Ice”. Ustedes deberían hacer lo mismo.

There Was A Time

Posted in Blog y demás cosas by gustaborracho on Noviembre 26, 2008

Acá estoy, escribiendo un post luego de 3 meses de ausencia mientras escucho por segunda vez un disco que demoró casi 15 años en completarse. Debo admitir que me sentía un poco culpable por abandonar el blog de esta manera pero el “Chinese Democracy” se ha encargado de desaparecer esa extraña sensación de incumplimiento que pesaba sobre mis hombros. Gracias Waxy, en agradecimiento escribiré un post para contarte lo mucho que apesta tu último disco. Ya verás.

Decía que han pasado 3 meses sin colgar un video, sin postear una foto, sin escribir ni una sola línea en este espacio y todo se debe a una exitosa venta que concreté hace 5 meses; un negocio que me ha mantenido alejado del blog, ocupado con otras cosas. ¿Y qué es lo que has vendido, muchacho? ¡Cuéntanos! Toma ya: vendí mi computadora. Ya lo sé, nada nuevo, pero desde que vendí la compu mi vida no ha sido la misma. Atrás quedaron las largas horas de disfrute frente al YouTube, las descargas de series recomendadas en Espoiler, los capítulos de estrenos en Assparade, las infracciones via clientes P2P y por supuesto, las oportunidades de sentarse en casa a escribir tonterías en el blog.

Ahora todo es más difícil. Sin compu en casa ya no puedo aprovechar las recurrentes horas de insomnio para escribir un post a media noche o escoger fotos para actualizar el Flickr en plena madrugada, no. Ahora me despierto a las 3am y lo único que puedo hacer es enceder el televisor esperando conseguirme la repetición de algún capítulo de “Two and a Half Men” o una película clase B en The Film Zone. Eso o escribir en alguna hojita de papel y transcribirla al día siguiente apenas llegue a la agencia, lo cual es poco probable porque la mayoría del tiempo estoy pensando en refrescos de cola negra, así que entre una cosa y otra, los días pasan y el blog entra en un estado de inanición del cual no me siento muy orgulloso. De hecho, me hace sentir bastante miserable. Más aún cuando llevo un par de semanas trabajando en un video que debo presentar el próximo 4 de diciembre en un Seminario de Publicidad para estudiantes al que me han invitado.

Originalmente iba a ser una humilde charla acerca de la publicidad en internet pero me aburría la idea de pararme frente a un montón de gente a hablar de las cosas que han hecho unas personas que ni siquiera conozco, así que decidí plantear la posibilidad de cambiar el enfoque de mi intervención y llevarla hacia algo un poco más divertido, al menos para mí. Aceptaron la propuesta y la charla in situ se convirtió en una participación en video que debo concretar antes de que termine esta semana, y aún no empiezo. La buena noticia es que va en plan video casero y tiene que ver con la generación de contenido en internet: la excusa perfecta para hacer el ridículo en diferido y mostrar chorradas de YouTube en público.

Además, Rafa y Gianko han grabado un par de valiosas intervenciones que también serán incluidas en el video final junto con una posible participación de (escuchen bien): Andreas Kisser. De sólo pensarlo se me aguan los ojos. A partir de hoy, dedos cruzados para que mi buen amigo André tenga tiempo de filmar a Andreas antes del viernes; yo mientras tanto sigo practicando frente al espejo para grabar mi parte este próximo jueves.

Les iré contando.

Post nostálgico: conciertos (Parte III)

Posted in 1 by gustaborracho on Agosto 25, 2008

El ánimo no está muy alto en estos días pero leí hace poco en Copyblogger que para llegar lejos en este negocio hay que escribir, escribir y escribir, con o sin ganas. Ahí vamos entonces:


Rock In Rio Madrid en la Ciudad del Rock (6 de Julio)
Luego de nuestros respectivos conciertos, Lapapaya y yo nos reencontramos en el hostal y nos tomamos varios litros de cerveza esperando que se hicieran las 3am para viajar de vuelta a España. Ya un poco borrachos, tomamos un taxi como a las 3.30am y llegamos al aeropuerto a las 4am. Treinta minutos después hicimos check-in, a las 6am despegó el avión y finalmente a las 10am llegamos a Madrid. Teníamos día y medio sin dormir. Dejamos las maletas en el hostal, nos cambiamos, comimos algo y nos fuimos directo a la Ciudad del Rock (el complejo construido especialmente para la primera edición de Rock In Rio en Madrid) para pillarnos todas las bandas que tocarían ese día.

Al llegar, lo primero que hicimos fue ubicar el stand de las cervezas, que a fin de cuentas era lo que nos mantenía despiertos. Compramos un par, le dimos una vuelta al lugar y nos fuimos al Escenario Mundo donde ya estaba tocando Café Tacvba, el injusto reemplazo de Chris Cornell, quien a última hora decidió cancelar toda su gira europea porque necesitaba más tiempito para terminar su disco de studio. Vaya cabrón. A pesar de la desilución que me llevé con el cambio de line-up, debo decir que el show de los mexicanos estuvo divertido.

Media hora después del show de Café Tacvba, subió al escenario el legendario Bob Dylan antecedido por su reputación. Sin mediar palabras inició el set y disparó sus canciones, una tras otra, casi sin pausas. Si bien no estaba muy familiarizado con el material más reciente de Dylan, el feeling de la banda y la estampa de este señor malencarado con sombrero vaquero, te engancha hasta el punto de hacerte saltar al ritmo de las melodías country que abundan en su set. La gente, el sonido y el sitio, una vez más, hicieron de la noche una fiesta inolvidable que alcanzó el climax durante “Like a Rolling Stone”, un tema puede sacarle lágrimas de emoción a cualquiera que lo escucha en vivo. Yo no me lo podía creer.

Salió Dylan y al rato subió Franz Ferdinand, una banda que tenía ganas de ver para comprobar si eran tan monótonos en vivo como en los discos. Los tipos tienen feeling para tocar, se divierten, tripean y al final el show resultó siendo mejor de lo que esperaba, entre otras cosas porque la gente se sabía todas las canciones y las coreaban con toda la fuerza que la marihuana podía proveerles. Los highlights del set: “Take Me Out”, “Michael” y “This Fire”.

Al caer la noche llegó uno de los momentos más bizarros de la noche: el inicio del set de Lenny Kravitz. Justo en el momento que Lenny puso un pie en el escenario se levantó una inmensa nube de humo frente a la tarima. Pensamos que eran efectos especiales pero al final nos dimos cuenta que no había máquina de humo, sólo porros, y éso aparentemente no le gustó mucho al señor Kravitz quien aprovechó la transmisión en vivo de TVE para hacerle un divertido llamado de atención a las 40.000 personas que estábamos allí. No recuerdo las palabras exactas pero ahí estaba Kravitz, parado en medio del escenario -muy serio él- diciendo algo como: “Apaguen eso… yo vine acá a verlos a ustedes y con tanto humo no puedo… además, eso les hace daño”. Eventualmente el humo mermó, el berrinche de Kravitz también y el show empezó con “Bring It On”, un tema del disco “It Is Time For A Love Revolution” que no me era muy familiar, por cierto.


Afortunadamente hubo criterio a la hora de elegir el setlist y varias canciones de la época más digna de Kravitz se dejaron colar a lo largo del set, siendo “Are You Gonna Go My Way” una de las más memorables. Y me cuesta aceptar lo anterior porque soy de los que está harto de los singles populares tipo “De Música Ligera”, “Plush” y “Mariposa Tecnicolor”, de hecho, hice una ovasión de pie cuando Jamiroquai no tocó “Virtual Insanity” en el Poliedro pero el caso de “Are You Gonna Go My Way” es diferente: eran 40.000 personas drogadas y borrachas saltando y cantando a tope en un sitio enorme lleno de luces futuristas con una especie de teleférico humano que cruzaba de lado a lado el lugar, y nosotros parados en unas plataformitas que nos ubicaban al menos 30 centímetros por encima de la masa de gente que no paraba de bailar. Échenle un vistazo al video:

Coño, bajo esas circunstancias sale Ricardo Montaner a cantar “La Cima del Cielo” y creo que me lo tripeo. En fin, el show de Lenny estuvo de puta madre y aunque teníamos ganas, no pudimos ver el set de Tiesto porque el cuerpo entró en huelga. No era para menos, teníamos ya dos días sin dormir. Fuimos, nos pillamos un par de slices de pizza bajo condiciones muy particulares y regresamos a Madrid en un autobús que nos dejó al lado del Santiago Bernabeu. Una vez allí, sudamos sangre durante media hora hasta que finalmente conseguimos un taxi que nos llevara hasta el hostal.

En total fueron 48 horas llenas de cerveza, rock n’ roll y buen rollo que le hicieron justicia a los 15 días que las precedieron y a esa insuperable compañera de viaje que no cambiaría por nada.