There Was A Time
Acá estoy, escribiendo un post luego de 3 meses de ausencia mientras escucho por segunda vez un disco que demoró casi 15 años en completarse. Debo admitir que me sentía un poco culpable por abandonar el blog de esta manera pero el “Chinese Democracy” se ha encargado de desaparecer esa extraña sensación de incumplimiento que pesaba sobre mis hombros. Gracias Waxy, en agradecimiento escribiré un post para contarte lo mucho que apesta tu último disco. Ya verás.
Decía que han pasado 3 meses sin colgar un video, sin postear una foto, sin escribir ni una sola línea en este espacio y todo se debe a una exitosa venta que concreté hace 5 meses; un negocio que me ha mantenido alejado del blog, ocupado con otras cosas. ¿Y qué es lo que has vendido, muchacho? ¡Cuéntanos! Toma ya: vendí mi computadora. Ya lo sé, nada nuevo, pero desde que vendí la compu mi vida no ha sido la misma. Atrás quedaron las largas horas de disfrute frente al YouTube, las descargas de series recomendadas en Espoiler, los capítulos de estrenos en Assparade, las infracciones via clientes P2P y por supuesto, las oportunidades de sentarse en casa a escribir tonterías en el blog.
Ahora todo es más difícil. Sin compu en casa ya no puedo aprovechar las recurrentes horas de insomnio para escribir un post a media noche o escoger fotos para actualizar el Flickr en plena madrugada, no. Ahora me despierto a las 3am y lo único que puedo hacer es enceder el televisor esperando conseguirme la repetición de algún capítulo de “Two and a Half Men” o una película clase B en The Film Zone. Eso o escribir en alguna hojita de papel y transcribirla al día siguiente apenas llegue a la agencia, lo cual es poco probable porque la mayoría del tiempo estoy pensando en refrescos de cola negra, así que entre una cosa y otra, los días pasan y el blog entra en un estado de inanición del cual no me siento muy orgulloso. De hecho, me hace sentir bastante miserable. Más aún cuando llevo un par de semanas trabajando en un video que debo presentar el próximo 4 de diciembre en un Seminario de Publicidad para estudiantes al que me han invitado.
Originalmente iba a ser una humilde charla acerca de la publicidad en internet pero me aburría la idea de pararme frente a un montón de gente a hablar de las cosas que han hecho unas personas que ni siquiera conozco, así que decidí plantear la posibilidad de cambiar el enfoque de mi intervención y llevarla hacia algo un poco más divertido, al menos para mí. Aceptaron la propuesta y la charla in situ se convirtió en una participación en video que debo concretar antes de que termine esta semana, y aún no empiezo. La buena noticia es que va en plan video casero y tiene que ver con la generación de contenido en internet: la excusa perfecta para hacer el ridículo en diferido y mostrar chorradas de YouTube en público.
Además, Rafa y Gianko han grabado un par de valiosas intervenciones que también serán incluidas en el video final junto con una posible participación de (escuchen bien): Andreas Kisser. De sólo pensarlo se me aguan los ojos. A partir de hoy, dedos cruzados para que mi buen amigo André tenga tiempo de filmar a Andreas antes del viernes; yo mientras tanto sigo practicando frente al espejo para grabar mi parte este próximo jueves.
Les iré contando.
Post nostálgico: conciertos (Parte III)
El ánimo no está muy alto en estos días pero leí hace poco en Copyblogger que para llegar lejos en este negocio hay que escribir, escribir y escribir, con o sin ganas. Ahí vamos entonces:

Rock In Rio Madrid en la Ciudad del Rock (6 de Julio)
Luego de nuestros respectivos conciertos, Lapapaya y yo nos reencontramos en el hostal y nos tomamos varios litros de cerveza esperando que se hicieran las 3am para viajar de vuelta a España. Ya un poco borrachos, tomamos un taxi como a las 3.30am y llegamos al aeropuerto a las 4am. Treinta minutos después hicimos check-in, a las 6am despegó el avión y finalmente a las 10am llegamos a Madrid. Teníamos día y medio sin dormir. Dejamos las maletas en el hostal, nos cambiamos, comimos algo y nos fuimos directo a la Ciudad del Rock (el complejo construido especialmente para la primera edición de Rock In Rio en Madrid) para pillarnos todas las bandas que tocarían ese día.
Al llegar, lo primero que hicimos fue ubicar el stand de las cervezas, que a fin de cuentas era lo que nos mantenía despiertos. Compramos un par, le dimos una vuelta al lugar y nos fuimos al Escenario Mundo donde ya estaba tocando Café Tacvba, el injusto reemplazo de Chris Cornell, quien a última hora decidió cancelar toda su gira europea porque necesitaba más tiempito para terminar su disco de studio. Vaya cabrón. A pesar de la desilución que me llevé con el cambio de line-up, debo decir que el show de los mexicanos estuvo divertido.
Media hora después del show de Café Tacvba, subió al escenario el legendario Bob Dylan antecedido por su reputación. Sin mediar palabras inició el set y disparó sus canciones, una tras otra, casi sin pausas. Si bien no estaba muy familiarizado con el material más reciente de Dylan, el feeling de la banda y la estampa de este señor malencarado con sombrero vaquero, te engancha hasta el punto de hacerte saltar al ritmo de las melodías country que abundan en su set. La gente, el sonido y el sitio, una vez más, hicieron de la noche una fiesta inolvidable que alcanzó el climax durante “Like a Rolling Stone”, un tema puede sacarle lágrimas de emoción a cualquiera que lo escucha en vivo. Yo no me lo podía creer.
Salió Dylan y al rato subió Franz Ferdinand, una banda que tenía ganas de ver para comprobar si eran tan monótonos en vivo como en los discos. Los tipos tienen feeling para tocar, se divierten, tripean y al final el show resultó siendo mejor de lo que esperaba, entre otras cosas porque la gente se sabía todas las canciones y las coreaban con toda la fuerza que la marihuana podía proveerles. Los highlights del set: “Take Me Out”, “Michael” y “This Fire”.
Al caer la noche llegó uno de los momentos más bizarros de la noche: el inicio del set de Lenny Kravitz. Justo en el momento que Lenny puso un pie en el escenario se levantó una inmensa nube de humo frente a la tarima. Pensamos que eran efectos especiales pero al final nos dimos cuenta que no había máquina de humo, sólo porros, y éso aparentemente no le gustó mucho al señor Kravitz quien aprovechó la transmisión en vivo de TVE para hacerle un divertido llamado de atención a las 40.000 personas que estábamos allí. No recuerdo las palabras exactas pero ahí estaba Kravitz, parado en medio del escenario -muy serio él- diciendo algo como: “Apaguen eso… yo vine acá a verlos a ustedes y con tanto humo no puedo… además, eso les hace daño”. Eventualmente el humo mermó, el berrinche de Kravitz también y el show empezó con “Bring It On”, un tema del disco “It Is Time For A Love Revolution” que no me era muy familiar, por cierto.

Afortunadamente hubo criterio a la hora de elegir el setlist y varias canciones de la época más digna de Kravitz se dejaron colar a lo largo del set, siendo “Are You Gonna Go My Way” una de las más memorables. Y me cuesta aceptar lo anterior porque soy de los que está harto de los singles populares tipo “De Música Ligera”, “Plush” y “Mariposa Tecnicolor”, de hecho, hice una ovasión de pie cuando Jamiroquai no tocó “Virtual Insanity” en el Poliedro pero el caso de “Are You Gonna Go My Way” es diferente: eran 40.000 personas drogadas y borrachas saltando y cantando a tope en un sitio enorme lleno de luces futuristas con una especie de teleférico humano que cruzaba de lado a lado el lugar, y nosotros parados en unas plataformitas que nos ubicaban al menos 30 centímetros por encima de la masa de gente que no paraba de bailar. Échenle un vistazo al video:
Coño, bajo esas circunstancias sale Ricardo Montaner a cantar “La Cima del Cielo” y creo que me lo tripeo. En fin, el show de Lenny estuvo de puta madre y aunque teníamos ganas, no pudimos ver el set de Tiesto porque el cuerpo entró en huelga. No era para menos, teníamos ya dos días sin dormir. Fuimos, nos pillamos un par de slices de pizza bajo condiciones muy particulares y regresamos a Madrid en un autobús que nos dejó al lado del Santiago Bernabeu. Una vez allí, sudamos sangre durante media hora hasta que finalmente conseguimos un taxi que nos llevara hasta el hostal.
En total fueron 48 horas llenas de cerveza, rock n’ roll y buen rollo que le hicieron justicia a los 15 días que las precedieron y a esa insuperable compañera de viaje que no cambiaría por nada.
Post nostálgico: conciertos (Parte II)
Escribir posts en la agencia siempre toma más tiempo que escribirlos en casa, por eso la segunda parte de la serie de conciertos llega un poco más tarde de lo previsto. Lo bueno es que el retraso le dio tiempo a Fixr de subir las fotos y videos que grabó esa noche en Twickenham, así que vamos, las cosas pasan por algo. Antes de empezar, debo advertir que en los videos se cuelan nuestras voces y peor aún, nuestras caras de idiotas, pero no tenerlas bajo esas circunstancias sería como aparecer en una de esas fotos perfectas de Facebook, donde todos salen perfectamente abrazados, sonrientes, peinados y con la camisa por dentro. Una farsa.
En fin, a lo que vine: Iron Maiden en Twickenham Stadium, Londres (5 de Julio).
Con éste no sé ni por dónde empezar. Ya los había visto un par de veces en Buenos Aires pero siempre, siempre, siempre había querido verlos en Londres… en su casa, con los fanáticos que los vieron nacer a finales de los setenta. El ticket para el show en Twickenham, el único que darían en el Reino Unido, lo compré a través de mi amigo Fran en Noviembre del año pasado y aún cuando no sabía si tendría dinero para viajar, hice la compra porque sabía que ese concierto sería la oportunidad perfecta para tachar el item “Iron Maiden en Londres” de mi lista de cosas por hacer, más aún cuando sabía la clase de tour que se venía.
Como previsión, en Marzo de 2008 me embarqué en el viaje más caprichoso de mi vida: 3 días en Buenos Aires con una escala de 9 horas en Sao Paulo, sin mucho dinero, sólo para ver el show de Iron Maiden en Ferro, por si acaso no se completaba el plan de Londres. Cuatro meses después estaba con Fran y su hermano en la estación de Waterloo esperando tomar el tren que nos llevaría a Twickenham, un pequeño suburbio al suroeste de Londres, famoso por su estadio de rugby (donde se realizaría el concierto) y la Royal Military School of Music. Lapapaya tenía planes con Damon Albarn y sus amigos africanos en el Barbican así que a las 5pm tomé un tren a Twickenham y 20 minutos después estaba con Fran y su hermano el pueblito que vio marchar por sus calles a 66.000 fanáticos de Iron Maiden esa noche, todos ansiosos de presenciar esa especie de versión moderna del World Slavery Tour, uno de los shows más memorables en la historia del heavy metal.
Entramos al estadio y Fran recogió nuestras entradas en la taquilla mientras que su hermano y yo hacíamos la cola para comprar las camisetas del evento. Como Fran es miembro del FC, nuestros tickets venían acompañados de un brazalete plateado que te hacía creer que eras alguna especie de fanático VIP, pero sin beneficios. Nada de cerveza gratis ni acceso backstage ni chicas borrachas queriendo tener sexo con nosotros, no señor, el brazalete servía sólo para entrar más rápido. Cuando lo hicimos, ya Lauren Harris había terminado su set y sólo faltaban 2 teloneros: Within Temptation y Avenged Sevenfold. La primera es una banda gótica bastante aburrida y la segunda, un poco más entretenida, tuvo buenos momentos durante su set, con riffs melódicos y voces fuertes, interesantes de escuchar por un rato.
A las 8pm, cuando el cielo aún estaba claro, “Doctor, Doctor” (UFO) marcó el inicio de un concierto memorable, tanto para los fans como para la banda. La versión en studio de “Transylvania” dió paso a un video filmado durante la primera parte del tour, que se mostró en las dos pantallas gigantes de alta resolución ubicadas a los lados del escenario. La calidad de la imagen y el sonido eran insuperables. Terminó el video y empezó a sonar el legendario “Churchill’s Speech” , ése que te da escalofríos cuando lo escuchas al inicio del Live After Death… justo en ese momento, cuando escuché el implacable “We shall never surrender” fue cuando realmente caí en cuenta de lo que estaba por venir…
Por más que me extienda escribiendo acá los detalles del show, nunca le haré justicia a lo que se vivió esa noche en Twickenham así que no iré muy lejos… ha sido el mejor concierto de mi vida. Y punto. Los highlights: Aces High, Powerslave (con máscara y círculo de fuego alrededor de Bruce, todo incluido), Rime Of The Ancient Mariner (con el humito en la parte lenta y las luces que bajan como en Live After Death), Iron Maiden (con la cabeza de Powerslave que se parte por la mitad y el Eddie gigante que aparece detrás de la batería, igualito que en Live After Death), Moonchild, Hallowed Be Thy Name y los panas con los que andaba.
Fuckin awesome.
Travel pictures mode: Random
Un viaje de 20 días por Europa se merece al menos un post, eso lo sé, pero el proceso de organizar las fotos, las anotaciones y los recuerdos lleva más tiempo del que he necesitado para regular mi reloj biológico y deshacerme del jetlag, así que seré práctico y colgaré fotos aleatorias con textos breves para registrar el recorrido en este blog, que luego de un tiempo se convierte en una especie de memoria virtual valiosísima.
De entrada diré que este viaje ha sido un poco más extraño e inusual que los anteriores. La gente, las caminatas, los compañeros de viaje, las noches de fiesta, los conciertos y el feeling de todo el trayecto han sido tan particulares que las imágenes no le hacen justicia (probablemente los textos tampoco). Aún así, postearé algunas acá y todas (o la gran mayoría) en mi Flickr, si acaso logro recordar mi login y password.
El caso de los videos es más complejo y seguramente me tomará un poco más de tiempo ponerlo en orden, básicamente porque solía estar borracho cuando los grababa y muchos de ellos sólo son pequeños clips sin sentido que no vale la pena exhibir en público. Ésos mejor los dejo para verlos en casa cuando me ataque la nostalgia.
Madre, me he comprado una falda
Imposible mantener al dia todo esto con el ritmo de viaje que llevo. Luego de unos cuantos dias en Madrid y un par en Barcelona, ahora estoy en Edimburgo… una de las ciudades mas brutales que he visitado. Es tal cual como la imaginaba, incluyendo los precios que son bastante altos. Sere breve, porque el tiempo apremia:
* Los escoseses beben mas que cualquier persona que haya visto antes. Anoche vi a muchos salir de los bares y caer de cara a la calle, totalmente desmayados por el alcohol. Asi se bebe, carajo!
* Hoy estuve en el Cementerio de Edimburgo, el lugar en donde se han registrado mas casos de Poltergaist en el mundo. Al menos eso me dijeron.
* Hoy tambien me compre mi primera falda, o Kilt como dirian los escoseses. Me la pondre manana para ir a las Highlands, en plan Braveheart.
Ahora, si quieren leer updates mas cortos pero con mas frecuencia, mejor siganme en twitter. Eso es todo por el momento, no tengo tiempo ni de subir una puta foto.
Joder, no me da tiempo de ná
Entre el jetlag, lo poco que duermo y lo mucho que camino, es casi imposible llevar un registro frecuente del viaje pero ahí estoy tratando de apuntar algunas cosas para que no se me olvide comentarlas luego. De hecho, venga, vamos con un breve update:
Madrid empezó lento. A pesar de que es una ciudad que se me hace muy familiar, no me divertí tanto los primeros días e incluso, la visita se convirtió en una especie de reunion de trabajo, lo cual no está nada mal. Por ahí me ví con Rafa Gil, un buen amigo que me dió clases en Zink! hace un par de años y luego me reuní con Angela, una linda artista soltera que conocí en el autobus de Barcelona a Madrid y que ahora está casada, esperando un lindo bebé y trabajando duro con las artes plásticas. Además fui a la fiesta de la empresa donde trabaja Kim (la chica que me está hospedando) y conocí un par de personas con contactos y tal… veremos que sale.
Luego, quería irme a La Coruña pero todos los autobuses estaban copados así que terminé cambiando de ruta y vine a parar a Barcelona, justo el día en que se celebra la Fiesta de San Juan, así que no esperen ningún post coherente en las próximas horas. Me voy a beber con Gonzalito.
Sospechoso
Luego de dormir y luchar contra el jetlag a punta de cervezas, finalmente tengo tiempo de sentarme frente a la compu para escribir la primera parte del viaje, entiendase: el vuelo y la la llegada a Madrid. Empecemos:
Sali de casa a las 2:30 pm y en media hora llegue a ese lugar caotico donde todos estan a la caza de su presa. Los policias, los que envuelven las maletas, los que las llevan de un lugar a otro, los de la aduana, los de las tiendas de souvenirs, los de inmigracion, los del escuadron antidrogas… medio mundo en el aeropuerto de Maiquetia tratando de ganar dinero de la manera que puede. En fin, a las 4:30 pm fui a hacer el check-in en el counter de Air Europa pero antes cedi ante la paranoia infundida que todos los viajeros venezolanos llevamos por dentro y decidi envolver mi maleta en papel plastico, ya saben, “por si acaso”.
Veinte mil bolivares despues, camine hacia el counter de Air Europa y antes de llegar, un Guardia Nacional me detiene e iniciamos esta conversacion:
- Hacia donde viaja?
- Madrid
- Tiene familia alla?
- No
- Por que envolvio esa maleta?
- Eh… no se, por precaucion, supongo.
- Donde la envolvio?
- Aqui en el aeropuerto, donde mas?
- Pero usted no puede envolver eso antes de pasar por aqui. Esa maleta vamos a tener que abrirla.
- Por que? Acabo de pagar 20 mil bolivares para que la envolvieran…
- No importa, igual la vamos a abrir.
- Bueno, ni modo.
Otro soldado viene, toma mi maleta y la monta en una mesita. Luego agarra una hojilla y abre de punta a punta el plastico, me pide que le quite el candado a la maleta y empieza a revisarla. Un par de minutos despues, la cierra y me dice que vaya a chequearme en la aerolinea y que regrese para hablar con el sargento. Inmediatamente despues, llega un tipo de esos que envuelven maletas y me pregunta: pana, te la envuelvo? De vaina no lo mate a carajazos. Total que fui a buscar mi boarding pass, entregue mi maleta (sin plastico) y regrese a ver que queria el sargento. Esta fue la conversacion:
- Cuidadano, a que se dedica?
- Soy publicista. Trabajo como redactor creativo…
- Donde trabaja?
- En una agencia que se llama BBDO
- BBD que?
- BBDO
- Ah… sera ahi donde trabaja una amiga mia? Una gordita…
- Verga, ni idea.
- A ustedes no los llevaron en diciembre para Los Roques?
- Eh, no.
- Ah, bueno. Mira, a ti te importaria si te hacemos una placa de rayos X?
- Que? Que ladilla… para que? Crees que llevo drogas?
- Quieres que te diga por que? Ok… viajas solo, vas a un pais critico, no tienes familia alla… eres sospechoso puej.
- Ok, si tengo que hacerme los rayos x para que me dejes tranquilo y yo pueda viajar en paz, pues ni modo, pero a decir verdad me da ladilla… y si te sirve de algo saberlo, he visto como la droga ha destruido a muchos de mis amigos, asi que jamas me prestaria para una vaina de esas. Aparte, me da miedo… no me tragaria guantes de goma ni de vaina…
- Bueno, anda vete puej… dejalo asi.
Cuando por fin pude deshacerme del Guardia eran las 5:15 pm, asi que me fui de una vez al duty free, como lo haria un tipico turista con animos de comprar cosas y gastar dinero. La unica diferencia es que yo no tenia ganas ni dinero para gastar, sobre todo en un lugar donde todo vale al menos el doble. Aun asi, le eche un vistazo a un par de tiendas y al final termine comprando un regalo para Ross y un par de cajitas de Pirulin para Kimmy e Isaam, los amigos que me amablemente me estan hospedando en Madrid.
A las 8:00 pm embarque y 15 minutos despues empece el viaje de 8 horas hacia Madrid, que se hizo bastante fastidioso, por cierto, entre otras cosas porque jamas logro dormir en este tipo de trayectos largos. No es por miedo ni tampoco por falta de ganas, sencillamente nunca logro ponerme comodo en el asiento. En esta ocasion, sin embargo, pense que la cuestion seria diferente porque ahora la mayoria de los aviones ofrecen una alternativa de entretenimiento orientada a gente como yo, que no puede dormir y que quiza se animarian a ver una buena peli durante el vuelo. Pues bien, Air Europa es la puta excepcion de la regla.
Si, claro que tienen pantallas digitales para cada pasajero y un monton de buenas peliculas y musica para todos los gustos pero hay un detalle: no te dan los audifonos, tienes que comprarlos y valen seis euros. SEIS PUTOS EUROS.
Vayan al carajo, no compro nada.
A las 10:30 am (hora de Madrid) llegue a Barajas y luego de esperar 1 hora por mis maletas (con el fuerte presentimiento de que se habian extraviado en el camino), tome el Metro hasta la estacion Anton Martin para verme con Isaam, descansar un poco y salir a tomar algo. Caminamos, vimos un breve acto de magia mientras nos tomamos unas cervezas, busque las entradas para Rock In Rio (bien feas, por cierto) y luego a casa porque estaba que no valia ni medio.
Y ya, ese fue el primer dia. Ahora me voy porque se me ha antojado viajar a Barcelona esta noche y hay cosas por hacer. Hasta luego.
P.d.: Joder, no hay acentos ni cositas de esas en el post porque no logro conseguirlas en este teclado, vale?
Salida de emergencia
Mi descuido anticipó este post, así que de momento será bastantante breve: mi mochila y yo nos vamos de nuevo a Europa.
Desde hace unos cuántos meses estoy con esto del viaje y para mí la fecha de salida siempre fue: miércoles 17 de Junio. El único problema es que 17 de Junio no es miércoles, es martes. ¡Es hoy!. De eso me di cuenta esta mañana cuando decidí echarle un vistazo al pasaje para chequear la hora de salida del vuelo y así avisarle al taxi a qué hora me podía pasar buscando para llevarme al aeropuerto. Menos mal.
Eran entonces las 9:00 am y no tenía ropa limpia, me faltaba ir al banco a hacer unos depósitos, tenía que imprimir unos papeles que debo llevar conmigo en el viaje, tenía que ir a la agencia a encargarme de unas cosas de trabajo y regresar a casa para lavar, hacer la maleta y procurar dejar todo en orden antes de las 3:00 pm. Parece un poco cuesta arriba pero lo estoy logrando, incluso, he tenido chance de sentarme acá para dejar un resgistro de esta salida apresurada que hasta ahora ha sido bastante divertida.
En fin, trataré de documentar cada parte del viaje con fotos, videos y letras que colgaré acá cada vez que pueda, eso sí, a la hora de leer los post, por favor tengan en cuenta que probablemente estuve borracho cuando los escribí, vale?
Bueno, me voy. El taxi está abajo esperándome.
La música habla con autoridad
After all, all he did was string together a lot of old, well-known quotations.
~H. L. Mencken on Shakespeare
Está claro que lo ideal es que cada quien desarrolle sus propios contenidos y comparta con el mundo un pedacito de su sabiduría, pero en situaciones cruciales parece conveniente valerse de la experiencia de alguien que enfrentó un escenario similar y lo superó con éxito. Además, si el rollo de citar gente famosa funcionó para Shakespeare, con más razón ha de funcionar para un mortal como yo, que cada cierto tiempo necesita decir algo muy puntual de la mejor manera posible.
El problema está en que no es tan fácil tomar prestadas las palabras de otros, mucho menos si son filósofos, científicos o gurúes espirituales. A esos hay que leerlos con frecuencia, analizarlos, profundizar en sus vidas y entenderlos para citarlos con propiedad, así que yo prefiero tomar el atajo que la música me ofrece y aprovechar las letras de las canciones que vengo escuchando desde que era pequeño… eh… corto de edad, quiero decir. La música tiene esa maravillosa habilidad de transportarnos a lugares mágicos porque cuenta historias que nos son familiares, que nos enganchan y nos acercan al tipo que nos habla con sus letras. Son anécdotas que se sienten cercanas y cautivan nuestra atención, por eso creo que tiene lógica hablar de “el soundtrack de tu vida” o dedicarle canciones a la chica que te gusta. Lo último parece una tontería pero en realidad tiene mucho sentido, y les diré por qué: la música habla con autoridad.
Así es. Una canción que nos gusta, goza de una reputación capaz de crear una atmósfera fantástica para comunicar nuestro mensaje con una gracia única y muy especial. Cuando se dedica una buena pieza, de alguna manera se construye una plataforma persuasiva que nos ayuda a conectar con la otra persona de forma muy sutil, sincera y hasta simpática. Sin estar muy concientes de ello, aprovechamos la intención detrás de los versos y rimas de nuestros músicos y bandas favoritas para hacernos escuchar sin necesidad de pronunciar una sóla palabra y eso, particularmente, me resulta fascinante.
El sentimiento anterior se potencia mucho más cuando me pongo en los zapatos de un chico tímido y nervioso con ganas de decirle a alguna chica linda lo mucho que le gusta. Joder, qué difícil. Justo antes de pronunciarte, piensas una y otra vez lo que vas a decir y mientras lo haces, más fuerza cobra la idea de quedarte callado y ahorrarte un momento vergonzoso. Miras hacia los lados, mueves las manos incesantemente y respiras profundo hasta que finalmente sientes que no puedes darle más largas al asunto. Justo en ese instante, un segundo antes de abrir la boca para balbucear cualquier tontería, sucede el milagro: (inserta acá tu canción romántica favorita) empieza a sonar a través de las cornetas del sitio donde estás con la chica y un coro de ángeles con arpitas celestiales (que sólo tú puedes ver y escuchar) aparece frente a ti, guiñándote el ojo y llenando el lugar con un resplandor sin igual.
No dices nada, no hace falta. Sólo la miras a los ojos y como por arte de magia todo queda dicho. Sin rodeos ni tartamudeos, sólo el feeling maravilloso que de pronto florece en estas circunstancias. A eso me refiero cuando digo que la música “habla con autoridad”. En todo momento, una buena pieza se dirige a los demás con clase, precisión y una sutileza extraordinaria que hace memorable cada segundo de melodía; sino pregúntenle a Eddie Vedder, por ejemplo, a quien vi llorar (y promoviendo el llanto colectivo) en Buenos Aires mientras cantaba “Black” y “Yellow Ledbetter”.
Lo mejor de todo es que la música no sólo es diestra evocando sensaciones y despertando sentimientos, sino que además es muy versátil. Miles de años, repletos de sonidos y silencios, han dado forma a un inmeso repertorio musical que nos permitiría elegir, sin problemas, una canción para decir prácticamente lo que se nos antoje. Cualquier cosa a quien sea. Para comprobarlo, haré rápidamente un ejercicio: Voy a pedirle a la chica que está sentada junto a mí que escriba en unos papelitos varias situaciones cotidianas, luego le diré que los doble y los meta en un bowl de vidrio. Cuando estén todos dentro, le pediré a otra persona que cierre los ojos y elija un papelito al azar y entonces yo escogeré el título/verso de una canción que se corresponda con el tópico/situación. ¿Quedó claro? Bien, empecemos.
(LA CHICA 1 ESTÁ ESCRIBIENDO LOS PAPELITOS Y METIÉNDOLOS EN EL BOWL)
Ok, ya están todos los pedacitos de papel escritos con las situaciones. Ahora los sacarán aleatoriamente, uno a uno. A ver…
El primer papelito dice: Elecciones Presidenciales
Yo elijo: “Won’t Get Fooled Again” (The Who)
El segundo papel tiene escrito: No te aumentan el sueldo pero te piden que trabajes horas extras
Yo me robaría un verso de “Killing In The Name”: “Fuck you I won’t do what you tell me” (Rage Against The Machine)
El tercer papelito dice: ¡Carajo, se acabó la tinta de la maldita impresora justo a la mitad de la puta factura!
Eh… no estaba preparado para esta. A ver, servirá: “Oops, I did it again” de Britney? no?
El cuarto papelito dice: ¡Tengo la regla, no me hables!
¡Coño, que ayudante más ordinaria! A ver, tal vez funcionaría: “There’s no home for you here” (The White Stripes)
Y el quinto y último papelito dice: Gente que se disfraza para jugar Rockband
Ah, esa está fácil: “Drogas Duras” (Blas y las Astrales)
En fin, las opciones son infinitas y el juego divertido si las frases en los papelitos están bien pensadas pero en esta oportunidad, las asistentes que elegí no han dado la talla. ¡Qué bajón! Sin embargo, creo que el punto queda claro: la música es como un rifle en manos de un francotirador; puede ser potente, precisa y capaz de traspasar lo que se le pare enfrente. Claro, lo anterior también implica un efecto mordaz y miserable si alguien decide aprovechar las piezas de una mujer como Fiona Apple para mandarte al demonio, pero vamos, la gente no hace ese tipo de cosas. ¿O si?







