El retro está de moda.

por gustaborracho

Hace unos días, al momento de publicar el Top 5 de los crimenes de las bandas meleneras de los 80’s, comentaba que para algunos “peritos musicales” esa década en particular (los ochenta) parecía ser la más decadente de todas. Sin embargo, publicitariamente hablando, los clásicos ochentosos aún resultan atractivos para diversas agencias alrededor del mundo, las cuales han decidido incorporar “oldies” en sus comerciales para así lograr un nivel de empatía con el consumidor.

¿De qué manera? Pues bien, explica Javier Campopiano (Director de JWT Argentina) que por lo general, el uso de melodías clásicas apunta a despertar una empatía inmediata con la gente, pues resulta más fácil hacerse amigo de alguien cuando te resulta familiar (que te trae recuerdos) que de un completo extraño. Los oldies usados en un comercial son eso, una especie de garantía (relativa) de cariño hacia la pieza.

Uno de los casos que quizás Uds. puedan recordar con más facilidad es el de Movistar, que empleó el tema “Walking On The Sunshine” (original de Katrina and The Waves – 1985) para apoyar el lanzamiento de su marca en diferentes países de Latinoamérica (Venezuela incluida). Los tipos de Movistar no sólo nos bombardearon con una de las campañas más monstruosas que algún consumidor haya tenido la dicha (o desdicha, según el caso) de experimentar, sino que a nivel musical crearon una conexión casi instantánea… Al escuchar la fulana “Walking On The Sunshine”, bien sea en la radio o en la tele, es 99% seguro que se trate de un comercial de Movistar. La asociación es inevitable.

Y éste es sólo uno de los muchos casos donde los “oldies” juegan un papel importante en el complicado arte de crear ideas que vendan productos a montón. En Argentina, la agencia CraveroLanis usó “Funky Town” (Lipps Inc. – 1979) para la marca Cepas Argentinas, mientras que JWT se aprovechó del tema “Take On Me” (A ha – 1985) para ambientar su comercial dedicado al helado Conogol.

Ahora bien, todo parece perfecto en esto de emplear clásicos para vender. Sin embargo, el problema podría surgir cuando la cosa se convierta en una moda y la inclusión de lo retro en los comerciales se banalice, hasta el punto de terminar oponiéndose justamente al propósito que plantea: procurar ser original.

Ya veremos.