Los Madrugadores: ¿Nacen o se hacen?

por gustaborracho

Ultimamente he notado que cada vez me cuesta más levantarme por las mañanas. Es decir, no suelo dormir hasta muy tarde pero siempre me levanto con sueño… mucho sueño. No importa a que hora me acuestea ni tampoco la hora en que me levante, siempre despertaré con ganas de seguir echado en la cama.

Hoy, mientras leía la bitácora de mi buen amigo Francisco Peña, o Cyberf como suelen conocerlo en esto de los blogs, me conseguí con que Fran aparentemente también está teniendo algunas dificultades para levantarse temprano. En su post, Cyberf cita un artículo escrito por Steve Pavlina, un señor que también lidió con esto de levantarse temprano y que, gracias a unos pequeños tips, logró desarrollar la gloriosa habilidad de despertarse a tempranas horas de la mañana, sin problemas.

¿Las personas madrugadoras nacen o se hacen? Esta es una de las preguntas que se responden en el artículo escrito por Mr. Pavlina, el cual hace mención a una especie de patrones relacionados con el sueño y el levantarse temprano. Al parecer, existen mitos o presunciones personales que nos llevan a la cama a determinadas horas, incluso cuando no lo necesitamos. Por ejemplo, muchos podrían pensar que es ideal dormir el mismo número de horas todos los días o acostarse cuando sienten que el cuerpo necesita un descanso. Sin embargo, ninguna de esas conductas parecen llevarnos a un nivel de productividad máximo. ¿Por qué? Según el autor del mencionado artículo, el establecernos una hora precisa para acostarnos y levantarnos hace que a veces nos acostemos sin tener sueño, lo que genera una pérdida de tiempo y disminuye nuestra productividad.

Por otra parte, si nos vamos a la cama cuando pensamos que nuestro cuerpo necesita un descando, lo más probable es que terminemos durmiendo 10 o 15 horas al día, lo cual también representa una pérdida de tiempo y una amenaza potencial para nuestra proactividad. Así pues,`para lograr el balance perfecto, el fulano Steve sugiere adpotar una conducta híbrida, es decir: acostarnos a diferentes horas (sólo cuando verdaderamente tenemos sueño) y levantarnos siempre a una misma hora (temprano, por supuesto). De esta manera estaríamos en capacidad de desarrollar un hábito que nos permitirá aprovechar nuestro tiempo al máximo y aumentar nuestra productividad.

Ya lo saben.

P.D.: Echenle un vistazo en Cyberf.org, Fran siempre escribe cosas interesantes para leer (generalmente con muy buen humor y orientadas hacia la tecnología y todo el rollo de los ordenadores).