Rock n’ roll por doquier

por gustaborracho

Hoy me levanté tarde, como a eso de las 10:30 am, así que aparte de echarle el carro a mi buen amigo Ram (se suponía que lo acompañaría al terapeuta a las 10:00 am) he decidido quedarme en casa y dedicarle algo de tiempo a este blog, para ponerlos al día de las cosas que recién mencioné en el post anterior. Veamos:

1. La música que se oye en las tiendas de comics/rock, un sábado por la tarde:
El sábado a eso de las 4:00 pm, me encontré con mi buen amigo Carlos Silva y su señora esposa, a quiénes no veía desde abril cuando fueron a Venezuela. Este era nuestro primer encuentro desde que llegué a Madrid, así que luego del respectivo saludo y entrega de mi entrada para Pearl Jam, nos fuimos a caminar. En el trayecto traté de despegar de las paredes los grandes afiches que anuncian el show de The Who en Madrid (al cual iré, por supuesto), pero tuve 0% de suerte. Quizás deba conformarme con las esquinas del afiche, que al parecer es lo único que logro despegar. Ya al final, opté por tomarme una foto al menos, para dejar constancia del suceso.

Después, seguimos caminando por las calles de Madrid para conseguirme no con una, ni con dos, ni con tres… sino con cuatro grandes sorpresas musicales. Entramos a una tienda de comics en la Calle de la Luna, cerca de Gran Vía, y al entrar el ambiente no podía estar mejor: “Magic Bus” de The Who. En la tienda, el encargado tenía puesto un disco de grandes éxitos, que me animó a seguir en el intento de despegar el fulano poster. Echamos un ojo a las cosas que tenían y seguimos nuestro camino por esa misma calle, encontrándonos con la Parte 2 de la tienda que recién vistamos. En este otro local, dedicado básicamente a los comics, el rock y los libros fantásticos, la banda encargada de amenizar la tarde era nada más y nada menos que Deep Purple, con su “Made In Japan”, quizás una de las mejores grabaciones en vivo que el oído humano haya escuchado.

Me sorprendió toda esta buena racha musical, porque a decir verdad, no estoy acostumbrado a escuchar este tipo de cosas en una tienda apta para todo público. Me pareció fenomenal. Salimos de allí y continuamos caminando por la Calle de la Luna… 10 metros adelante y nos topamos en esta ocasión con “La Boutique del Diablo”, una tienda verdaderamente curiosa, especializados en ropa y complementos góticos y heavy metaleros. Aquí sonaba Aerosmith y el entorno era más que bizarro. De plano es una tienda con muchas prendas de encajes, detalles en metal, escotes, botas altas de macabros diseños e incluso, un trono que ni me tomaré tiempo en describir, sencillamente les picho la foto para que lo vean.

Al salir de ahí, caminamos 5 metros y entramos a otra tienda, más que todo dedicada a los comics, la animación, la ilustración y toda esta onda de personajes fantásticos. Tenían también DVD’s usados a 6 euros, oferta que Carlos y Geo no resistieron y llevaron a casa una peli cuyo nombre no recuerdo (como cosa rara), pero que prometo postear una vez les pregunte. Aquí, en esta tienda, tenían Motorhead como música de ambiente, así que no estuvo naaada mal esto de escuchar a Lemmy mientras ves merchandising del Señor de los Anillos y Star Wars.

En fin, quizás esto no les resulte interesante, mucho menos relevante. Pero cuando se viene de un país en donde el rock n roll es muchas veces visto como una plataforma para el suicidio colectivo, digna sólo de los tarados malechores drogadictos sin oficio, pues escucharlo en este tipo de locales con tal naturalidad sencillamente me resultó fascinante. No sólo por ser rock, sino porque además era rock con muy buen gusto.

¡Las tiendas de comics molan!

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