Aranjuez

por gustaborracho

Este fin de semana me fui a Aranjuez, un pueblo pequeño con pocas cosas que ver, pero que en líneas generales está bien para pasarse un fin de semana cada cierto tiempo. Carlos y Geo me atendieron súper bien en su lovely apartment y pasamos un par de días entre buena comida, tinto de verano, Nestea (el original, fuck yeah!), pelis, cañas nocturnas y caminatas a pleno sol.

Salí a las 11:30pm desde Atocha y a las 12:15am ya estaba en la estación de ferrocarril de Aranjuez, un edificio con cierto encanto. Tomé un autobús a la Plaza de la Constitución y en pocos instantes estaba allí, en el punto de encuentro donde Carlos y Geo ya me esperaban casi que con los brazos abiertos. Nos habíamos visto un par de semanas atrás, pero esta era una visita que estaba prometida desed hace un buen tiempo, así que habían razones para alegrarnos :)

Respectivo saludo y a rodar, en bici, unas cuantas cuadras hasta llegar a su dulce hogar. Dejamos mi maleta, me entregaron mis regalos de cumpleaños (“Both Sides Of The Gun” de Ben Harper y “How We Operate” de Gomez), me presentaron formalmente a Indiana (un gatico bien diveretido) y salimos a dar una vuelta por Aranjuez, precisamente en los alrededores del Palacio Real. El pueblito es curioso porque tiene pequeños edificios y calles estrechas, con un montón de plazas, estatuas y pequeños parques en los que más de una terraza se ha instalado para ofrecer a los turistas y residentes una alternativa interesante en lo que a entretenimiento y alcohol se refiere. Tomamos un par de fotos cerca del Palacio y regresamos a casa.

Al día siguiente, desayunamos en un lugar cuyo nombre no recuerdo ahora (lo tengo grabado en un video, debo revisar) pero venden unos churros con chocolate geniales! Además, el lugar sirvió de escenario para una lección de tradición española pues al parecer, mientras más servilletas sucias y desperdicios estén acumulados en el piso, mejor será visto el local por los visitantes. Es decir, la basura y todo el rollo es indicio de que el lugar mola y ha sido visitado por mucha gente, así que mientras más sucio haya en el piso mejor. De principio resulta algo chocante esta curiosa costumbre, pero ya a los minutos se te olvida y empiezas a lanzar servilletas al piso y cuanta cosa se te antoje… total, es para beneficio del local.

Ya de ahí dimos un paseo por una especie de mercadillo de pulgas, donde se vende ropa, discos de vinil, frutas, telas y demás cosas. Nada interesante la verdad. Luego dimos unas vueltas por los alrededores del Palacio Real, precisamente en el Jardín Real, donde mandamos al diablo a la realeza y le pasamos por encima al jardín. Creo que estaba prohibido, pero poco nos importó… salimos corriendo por todo el medio del gramado y nos convertimos en los propios carajitos. Peor aún, cuando terminamos nuestro jueguito nos dimos cuenta de que, sin querer, habíamos alentamos a los verdaderos niños a imitar nuestras acciones. Esto quiere decir que en pocos segundos, el fulano Jardín Real se había convertido en una pista de carreras; un parque de diversiones pues. Me imagino la cara de los respectivos papás, que seguro se esforzaron evitando que eso sucediera, diciendole a sus hijitos que eso de correr en la grama y bañarse mientras regaban el cesped era cosa de muchachitos, que ya ellos eran grandes y no podían ponerse en ese plan. Vaya sorpresa se llevaron. No contaron con nuestra astucia, como diría el Chapulín Colorado.

En fin, ya después de eso regresamos a casa, vimos “This Is Spinal Tap” (que divertida la peli), pedacitos de “High Fidelity”, special features del DVD de “School Of Rock” (Jack Black rocks!) y unos cuantos capitulos de Monty Python (que locos que están esos ingleses). En líneas generales un muy buen fin de semana en compañía de los hommies.

Gracias Carlos, gracias Geo.

Un abrazo.

Breve reseña de Monty Python
Reseña de “School Of Rock”
Jack Black y los Foo Figthers tocando “Back In Black” (arrechisimo)

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