No es más que un hasta luego

por gustaborracho

A menos de 24 de horas de despegar rumbo a Venezuela, me tomo un tiempito para escribir unas cuantas líneas y mirar hacia atrás y hacer una especie de resumen muy condensado de los grandes momentos que tuve la oportunidad de vivir durante estos últimos 2 meses y 11 días que llevo en Europa. Obviamente, y como algunos pudieron darse cuenta al leer este blog durante ese periodo, podría durar horas y horas escribiendo y me quedaría corto para describir todas las experiencias en el Viejo Continente, pero ni modo, trataré de llevarlo a lo más importante:

1. Los Hommies:
Creo que una de las cosas que hizo de este viaje algo genial fue estar con muchos de mis panas nuevamente. Fran (tenía unos 5 años sin verlo), Sara (año y medio), Raya (unos dos años sin verla), Iñaki (un año), Jan (casi un año sin verlo), Charlie y Geo (poco más de 4 meses), Ram (4 meses sin verlo), Kimmy e Isaam (años sin verlos) en fin, muchos grandes amigos con quienes compartí y bebí toneladas de cerveza (y pepsi light también :) Hope to see you soon.

2. The Zink! Experience:
Definitivamente una gran experiencia. Compartir de cerca con personas muy diferentes a mi y unirnos para crear ideas interesantes (aunque sea en pequeña escala) es algo que disfruté un montón. Desde los primeros bocetos hasta los últimos conceptos, pasando por las divertidas reuniones a fin de clases, la celebración de mi cumpleaños, las tapas, las cervezas, las risas, todo. Venga un gran abrazo a todos ustedes y la mejor de las suertes.

3. Los conciertos:
The Who, Pearl Jam y Wolfmother básicamente, pero creo que me fue suficiente :) Es increible la cantidad de bandas que se pueden ver en tan poco tiempo y eso me hace reir, porque en Venezuela no vemos conciertos ya pocos se realizan en aquellas latitudes (aunque ahora la cosa ha mejorado mucho) y aquí te los pierdes porque no tienes dinero suficiente para asistir a todos. Yo por lo menos perdí el chance de ver a: Kevin Johansen, Marlango, Bob Dylan, Daft Punk, Pixies, The Strokes, Franz Ferdinand, Depeche Mode, Placebo, Morrisey, The Cardigans, Primal Scream, Massive Attack, Fatboy Slim y Señor Coconut, sólo por mecionar algunas de las bandas que estuvieron tocando por aquí en Festivales y pequeños barcitos de Europa. Sin embargo, tener el chance de ver tocar a The Who por primera vez en España (el mejor concierto de su “nueva carrera, en palabras del mismo Pete Townshend) y estar de frente a Roger Daltrey y Pete Townshend es algo que realmente fue genial. Por otra parte, par de conciertos de PJ y uno de Wolfmother fue algo que terminó de completar la buena racha musical de este viaje. ¡Wolfmother mola!

4. Los lugares:
¿Quién me habría dicho hace un par de años que estaría dando vueltas por Polonia? Ni de vaina, no me lo hubiese creido. Estos dos meses y pico han sido memorables en todo sentido, en especial por las cosas que he podido ver y vivir en lugares tan distintos, pintorescos y, en algunos casos, bizarros. Madrid, Aranjuez, Segovia, Toledo, Barcelona, La Coruña, Paris, Londres, Cracovia, Berlin, Roma y Milan, todos con una personalidad muy marcada y sus rincones memorables: Abbey Road, Auschwitz, El Muro de Berlin, la Torre Eiffel, el Coliseo, la Sagrada Familia, los Campos Elíseos, el Meridiano de Greenwich, que se yo, un montón de sitios geniales. Jamás había caminado largas distancias con tanto gusto.

5. El Sofá:
Creo que una de los sucesos más memorables de este viaje fue ese extraño, pero divertido momento en el que Jan y yo decidimos sentarnos en un viejo colchón tirado en la calle y hablar. De pronto, 25 personas (entre ellas 4 chicas beeeeeellas) se unieron a nosotros y empezaron a disfrutar de nuestro “sofá de puta madre”… la foto y el momento como tal jamás se me olvidará. Eva, marry me.

6. El Bar de Beni:
El mejor bar del mundo, así de simple. Ayer regresé a despedirme de este bar que sin duda alguna es el ejemplo perfecto de constancia y dedicación. Además, es la prueba más fiel de que con buena atención y una gran sonrisa se venden hasta piedras. El gran beni, con su pequeño cuartico de 2×2 mts, sin aire acondicionado y con música verdaderamente terrible ha logrado llenar día tras día su negocio, ofreciendo alcohol y deliciosas tapas al mejor precio del planeta. Ni hablar del trato, simplemente Beni es un personaje muy especial. “Cuando vuelvas a Madrid, ven a verme” dijo ayer antes de marcharme… “y mientras te doy la cuenta, toma… come que están recién hechas (unos pedacitos de pollo deliciosos!)”. Si viven en Madrid o están de pasada, NO DEJEN DE IR, en serio, jamás se olvidarán de este lugar.

7. Las chicas:
Oh Dios… si bien es cierto que Venezuela parece ser una fábrica de mujeres hermosas, debo decir que las Europeas se ven muy bien ;) El verano definitivamente es una época del año muy amigable con el hombre, porque obliga a las chicas a llevar esas falditas corticas, topcitos y cuanta prenda escasa pueda haber manofacturado una de estas casas de moda, las cuales lucen con una picardía indescripticble. En el camino conocí a unas cuantas que merecen ser reconocidas: Eva (marry me), Angela (la única compañera de viaje guapa que me conseguí), Cristina (lástima que nos conocimos tarde), Patrishia (no se si vuelva a Cracovia, pero si estás, salimos de nuevo), Bertha (tengo pendiente regresar a Segovia), Monika (si vuelvo a Cracovia, que ya estés soltera, vale?), Bárbara, Steph, Caterina, Mar, Ella, Miriam, las inglesas en el Retiro, la suizo-francesa del Louvre, la guatemalteca y la mexicana en Berlin, la checa en la playa de Barcelona, la chica en el Parque de La Coruña y las demás cuyo nombre se me escapa ahora. Love u all.

En fin, han sido dos grandes meses que con dificultad olvidaré. Un abrazo a todos los que conocí en el camino y pues nada, espero verlos pronto a todos.

So long.

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