Te regalo la luna

por gustaborracho

¿Cuántas veces hemos escuchado (o pronunciado) esta estúpida frase? Creo que es uno de los recursos más populares entre los adolecentes enamorados, que pretenden sorprender a su chica regalándoles lo que millones de muchachitos en el mundo ya han regalado. Incluso, hay unos chicos “más listos” que regalan el cielo, como para que la jovencita coloque las estrellas y la luna que anteriores pretendientes le han obsequiado. How sweet.

Sin embargo, leyendo en estos días el artículo “La luna, a retazos y en liquidación” de Hernán Casciari, descubrí que en Norteamérica hay un tipo que realmente le ha sacado provecho a la Luna. Dennis Hope es el nombre de este visionario empresario, que en medio de su peladera de bola, miró hacia el cielo en busca de una solución brillante a sus problemas económicos… y la encontró. Hope se valió de un descuido, una especie de vacío legal en el Tratado del Espacio Exterior (firmado en 1967 por la ONU) que establece que ninguna nación puede reclamar la soberanía de los cuerpos celestes. Lo que no pensaron al redactar el acuerdo es que llegaría un “particular” con la intención de adueñarse de la Luna.

Así pues, Dennis Hope registró todas las superficies lunares y planetarias (a excepción de la Tierra) como sus propiedades; envió cartas a la ONU, a los EEUU y a la ahora difunta Unión Sovietica para informarle acerca de sus nuevas adquisiciones, fundó la Embajada Lunar (la única empresa en todo el mundo que puede vender, legalmente, propiedades lunares y extraterrestres en los confines de nuestro sistema solar) y se dió a la tarea de vender parcelitas en el romántico satélite, que por cierto es el más cercano a la Tierra.

Desde entonces, Dennis Hope ha vendido más de 2 millones de parcelas en la Luna, Marte y otros cuerpos celestes, a precios muy razonables. ¿Por qué diablos no se me ocurrió a mí, o a mis padres, esto de vender propiedades extraterrestres? Que varao’.

En fin, de ahora en adelante muchachones, en lugar de hacer el ridículo “regalando la luna” por ahí, ustedes pueden cautivar el corazón de esa adorable doncella comprándole un pedazo del brillante satélite, algo que verdaderamente le pertenezca, que la haga sentir especial y que sobretodo, les de a ustedes la oportunidad de acostarse con ella bajo el pretexto de avistar su nueva propiedad :)

Escuchando: “Pinball Wizzard” de The Who.

Embajada Lunar – Sitio Oficial
Territory On The Moon – Citizens Required