Los podcasts: mejor que la baba de caracol

por gustaborracho

Una de las bondades de la internet es, sin lugar a dudas, que le permite a cada quien conseguir algo en que ocupar su tiempo. Hay de todo para todos. Algunos se dan a la tarea de hacer amigos y conseguir novias imaginarias via hi5 o cualquiera de estos sitios de relaciones personales, otros individuos se afanan en gastar el dinero comprando tonterías en Amazon mientras que unos cuantos más subastan objetos inútiles hasta lograr que alguien se los compre. La lista sigue y sigue, por supuesto. Los blogs, los sitios de noticias insólitas, los foros, las páginas porno, youtube, los websites de efemérides, wikipedia, los simuladores de videojuegos de los ochentas, los servidores P2P, las comunidades de usuarios mac, el flickr, las páginas de masajistas independientes, MySpace, los bancos de imágenes, los websites de poemas y tarjetas de cumpleaños animadas, los traductores tarzánicos de español-inglés, los archivos monográficos para copiar tesis de grado y millones de cosas más; todas están en esta telaraña gigante de curiosas alternativas, esperando por alguien que se tome el tiempo de descubrirlas y disfrutarlas.

A mí -por ejemplo- me entretiene seguir las andanzas de Ross Halfin y Mick Wall, echarle un vistazo a AdsOfTheWorld todos los días, “hojear” los artículos de Adlatina, pillar las fotos que hace Ram, leer Nopodemosmas, reirme de las cosas que escribe Orsai y especialmente, grabar y publicar el GustaPOD. Los podcast son, sin duda alguna, uno de los más grandes privilegios que la internet nos ha podido ofrecer (además de BangBros, claro está). Sobretodo para aquellos como yo, que en algún momento tuvimos la oportunidad de hacer radio en una emisora comercial y de pronto nos quedamos sin espacio para compartir la música que nos agrada y que consideramos interesante.

Durante varios años tuve plena libertad de pinchar lo que se me antojó. Desde Robert Johnson hasta Pantera; funk, blues, rock n’ roll, dance hall, heavy metal, drum n’ bass, ambient, trip hop… puse de todo y realmente hice lo que me dió la realisisima gana, al menos por 3 ó 4 años. Pero de pronto -y como era de esperarse- la ambición de los gerentes de radio y la oleada desmedida de reggeton caderacadaeracinturacintura, pues acabó con todo. Afortunadamente, luego de varios meses, mi buen amigo Joel Amaro me animó a iniciar lo que ahora es conocido mundialmente como el GustaPOD y vaya que me la paso bien grabándolo. No sólo pongo lo que me provoca, sino que además me permite llegar a una audiencia mucho mayor, sin gastos de ningún tipo, sin salir a cazar clientes, sin rendirle cuentas a nadie, sin neo-folkore y sin ley resorte. Sencillamente, es perfecto en ese sentido.

Ahora bien, cuento todo esto porque mi pana Cyberf (que fue otra de las personas que colaboró en los inicios del GustaPOD y quien aún sige aportando sugerencias y valiosas opiniones) ha iniciado su propio programa de radio en Madrid (¡Enhorabuena Fran!), el cual retransmitirá como podcast en esta dirección: insonidoradio.podomatic.com. Así pues, chavales, no olvidéis escuchar el show y manteneros atentos a los nuevos episodios.

Ya para terminar… es definitivo, renuncio.