EN BUENOS AIRES: Sopita, no más

por gustaborracho

Hotel de Las Américas, Buenos Aires, 9:00 p.m.

Bien, muchas cosas siguen pasando aquí en Buenos Aires a un ritmo demasiado violento, que no deja tiempo de nada. Sin embargo, y tal como lo tenía previsto, sigo con los updates para los que están siguiendo esto…

El lunes fue nuestro primer día en el curso “Open Mind” que es dictado por Esponjario, un instituto de capacitación en publicidad, tv y marketing que en esta ocasión nos está presentando a un grupo de selectos ponentes que orientan sus charlas hacia diferentes áreas de la creatividad. El grupo que participa este año está constituido, en su mayoría, por panas de Venezuela pero en total hay gente de México, Perú, República Dominicana, Chile, Paraguay y Colombia. Todos, absolutamente todos son unos personajes. En fin, nuestro primer día consistió de una charla a cargo de Susana Fryd (Directora de Esponjario) y Sebastián Wilhem, Socio Director de SANTO, ex-Director de Mother (Londres), ex-Director Creativo de Wieden Kennedy (Amsterdam) y ex-Director General Creativo de Agulla&Baccetti. Sebastian ha hecho un montón de comerciales, entre ellos “La Llama que llama” de Telecom y “Aplausos” de Coca-Cola. Un novato pues.

Luego de nuestra sesión, fuimos a cenar y luego a “Buller”, una fábrica de cervezas que nos ofreció 6 tipos de exclusivas cervezas. Por razones obvias, no recuerdo todas, pero una de las que probé era a base de miel, otra era negra, otra era roja y amarga y las demás, pues ni idea. Sólo se que sabían bien, estaban frías y rascan que jode. Como era nuestra primera noche juntos y no nos conocíamos mucho, había algo de pena. Esa distancia natural que solemos guardar cuando estamos con alguien que no nos es familiar, así que sólo hablamos de las palabras que se usan en cada país para identificar los órganos sexuales del hombre y la mujer, el acto sexual y las demás frases que acompañan este tipo de cosas. Algunas fueron muy divertidas, como “la sopita” peruana y el “lavar a mano” de República Dominicana, por ejemplo.

Salimos del sitio, un lunes, a las 3:00 a.m., en medio de risas de borracho, abrazos e imitaciones de José Luis Rodríguez. Ajá, así de buenas estaban las cervezas. De hecho, nos tomamos creo que 8 jarras en menos de 2 horas y como era de esperarse, el regreso fue sensacional: nos conseguimos al doble del chico que aparece en el comercial de Arnet, nos quedamos con un par de menúes del bar, nos tomamos una foto en medio de la calle y luego junto a un camión de basura, acompañando a los panas que limpian la ciudad y pasean agarrados del vehículo como si fuesen bomberos. Esas y muchas otras cosas están quedando registradas en video y seguramente llegarán a YouTube pronto.

En fin, ya me voy porque saldremos a cenar en unos minutos.

¡Salud!

P.d.: En el próximo post: la pérdida de la tarjeta de crédito de Ram, nuestra cena de 500 pesos, el desplante más grande que le han hecho a Master Card y la visita a Borda. Pendientes, ché.