Vamos a bailar flamenco

por gustaborracho

Fin de semana movido, por llamarlo de alguna forma. Básicamente me la he pasado en una de ron y rock n’ roll durante los últimos 3 días, empezando el viernes con mi fiesta de cumpleaños (ya son 27) en casa de Electrolubs. Ok, realmente era la fiesta de Luber pero ya que compartíamos la ocasión, pues aproveché de pegarme en esa rumbita que vió pasar a unas 50 personas acompañadas de varios litros de alcohol… ron, whisky, cerveza, ya ni recuerdo cuantas botellas conté en total, sin embargo, lo que importa es que rockeamos como era.

Luego, se suponía que ayer iríamos al Boogie Nights Festival en el Hotel Humboldt pero no contábamos con la astucia de unas 2000 personas que pronto llenaron el lugar, dejándonos sin oportunidad de subir. El plan era llegar a Ávila Mágica a eso de las 10pm, tomar una de esas simpáticas cabinas del teleférico para llegar al Hotel y autodestruirnos en cualquiera de los rooms que estaban previstos para el Boogie Nights, pero ni siquiera llegamos cerca de la caseta que vendía los boletos para subir. Habían no sé cuantas personas, haciendo una cola infinita en medio de agitadas protestas y amotinamiento colectivo que se contagiaba rápidamente. En menos de 20 minutos nuestro “Plan A” se fue al demonio.

Plan B, entonces. Fuimos a parar a “Barrabar” (un sitio con una música terrible que se ganó un par de puntos proyectando en pantalla gigante algunos capítulos del “Capitán Centella”) y después a “Envivo” (una especie de “Bunker del Este” pero de 2 pisosy mucho más caro). A eso de las 4:00 am, a Amelia y Verónica se les ocurre la estupenda idea de llevarnos a un sitio donde la gente se divierte… presten atención… bailando flamenco. Así es, fuimos a parar en una especie de tasca donde la gente baila flamenco y paso doble. ¡FLAMENCO! Afortunadamente, el antro estaba cerrando y no nos dejaron entrar, así que ahí empezamos a pensar en regresar cada quien a casa y descansar, al menos por un rato. Terminé en la cama a eso de las 6 am luego de una divertida jornada.

Hoy no queda más que reducir la velocidad y buscar algo más tranquilo, así que me voy al cine a ver Transformers. Au revoir.


Update:
Joder, la función de Transformers a la que íbamos se agotó. Queda como tarea para esta semana.

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