Se buscan muñequitos de plastilina

por gustaborracho

Casi 10 días sin escribir acá, básicamente porque no conseguía ni tiempo ni ganas de hacerlo. Y ni hablar del GustaPOD, que ya tiene poco más de 5 meses en posición de descanso. Un desastre. El rollo está en que por alguna razón, siento que los días no me rinden para hacer todo lo que tengo anotado en el cuaderno Caribe que guardo celosamente bajo la cama y que contiene las cosas que poco a poco debería ir concretando a corto plazo… postear de una vez por todas el episodio 11 del GustaPOD, escribir con más frecuencia en el blog, comprarme un iPod, conseguirme una novia europea para irme a vivir a Suiza, leer las 35 revistas que compré en Buenos Aires, organizar el iTunes, comprar un libro sobre Teoría del Color, hacer un curso de dibujo e ilustración, aprender fotografía, comprarme una silla decente y la lista sigue y sigue y sigue.

Afortunadamente, hay algunas cosas que no estaban contempladas y de pronto parece que empiezan a tomar forma. Por ejemplo, un programa de radio en una emisora de Caracas. Nada seguro hasta ahora, pero aparentemente hay buenas posibilidades de lograr algo en ese sentido, así que ya escribiré de eso si se concreta. Por otra parte, hoy en el Metro, una chica -que no tengo idea de donde la conozco pero que sé que me conoce- me comentó algo acerca de un cortometraje en el que quiere que participe… como actor. Sí, leyó bien, como actor. La propuesta me tomó por sorpresa, no sólo porque me resulta imposible recordar quien es la chica que amablemente se me acercó en el Metro y segundo, porque la idea de participar en un proyecto audiovisual como ese me infunde una especie de miedo escénico incontrolable. Yo no fui hecho para eso; lo mío, si acaso, es la radio. Además, con sólo pensar que tendré a un tipo diciéndome que llore o me ría cuando seguramente no tendré ganas ni de llorar ni de reír, pues me intimida un poco. Para cautivar audiencias se necesita talento, como el de este Bono que pillé en TVE hace unos días y más tarde en Nopodemosmas:

No hay duda, para causar ese efecto en el espectador hay que tener madera. Además, saber que habrán cámaras rodando, gente que puede llegar a perder horas de trabajo porque yo no logro recordar mis parlamentos, el maquillaje, las luces y el resto de las cosas que acompañan este tipo de proyectos me hacen pensar que debo declinar, sutilmente, la oferta cinematográfica. Sin embargo, voy a leer el guión, al menos para saber de lo que me pierdo.

Ya para terminar, si hay alguien que sepa trabajar bien con plastilina y quiera ayudarme con un par de personajes que necesito moldear para tomar una foto, digan presente justo al final de este post.

Escuchando: Ozzy Osbourne – “Over The Mountain”

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