Un compinche alcahuete

por gustaborracho

No he tenido tiempo de sentarme a escribir nada en los últimos días pero debo decir que al menos lo he intentado, aunque no con mucho éxito. Por más que trato de darle a las teclas por la noche, cuando llego a casa luego del trabajo, nada sale. A veces logro tipear cosas algo simpáticas pero luego de unos segundos, cuando intento agruparlas en un post más o menos decente, pierden gracia y se convierte en un verdadero desastre.

Tampoco me ayuda el twitter, que poco a poco se ha convertido en una especie de compinche alcahuete que me da una palmadita en el hombro y me dice:

“No pasa nada muchacho, mañana se te ocurrirá algo. Mientras tanto, ¿por qué no dices alguna tontería en menos de 140 caracteres? Digo, ya que no puedes escribir algo suficientemente largo que califique como “post”, ve al twitter e intenta comentarlo a vuelo de pájaro (de ahí el logo) porque allá poco importa si lo que dices es bueno o interesante. Eso es lo de menos.

De hecho, hay gente que se pasa el día diciendo cosas como “quiero comer chocolate” o “bajando tal canción”, nada más. Así que déjate de pretensiones y anda, tipea cualquier cosa y con eso matas las ganas de escribir un post en ese puto blog que tienes, que según he escuchado, nadie lo lee”.

Me quedo callado por unos segundos, asiento con la cabeza y termino escribiendo cualquier chorrada en el twitter. Mal, mal. Lo bueno de todo esto es que, gracias a la naturaleza del twitter y esa mecánica de hacer “follow” a ciertas personas, descubrí una raza admirable de usuarios que supieron sobrellevar la aparente tendencia holgazana del twitter (con la cual he colaborado más de una vez con mis estúpidos updates, por supuesto) y lo convirtieron en un maravilloso lugar, donde los twits son tan inteligentes que sencillamente me da pena participar. Prefiero mirar desde lejos y aplaudirlos de pie, frente a la compu.

Así que de ahora en adelante, prometo (a mí mismo) darle un uso más digno al twitter y alimentar más seguido este blog, que para algo lo abrí.